domingo, 30 de diciembre de 2012

Soy de esas

Soy de esas que sonríen con leer tan solo dos simples palabras escritas en una pantalla, de esas que asocian a cada canción un momento, a cada momento a una persona, y a cada persona una canción, soy de las que dicen ''no lo volveré a hacer'' y acaban cayendo, de las que tienen miles de conocidos, pero que cuenta sus amigos con los dedos de una mano, de las que no se avergüenzan de lo que son, de quienes son o de cómo son, soy de las que en los mejores momentos piensan '' la vida no es tan puta como la pintan'', y en los malos susurran a si misas ''tienes que ser fuerte, ahora más que nunca. No te hundas por nada, por nadie'', soy de las que piensan que el pasado pasó, que el futuro no existe y que el presente es lo único que se tiene, soy de las que piensan demasiado y se rallan, pero a la hora de actuar, actuan sin pensar, soy de esas que prefieren llorar a escondidas y sonreirle a la sociedad, de esas personas difíciles de enamorar, difíciles de entender y difíciles de olvidar, soy de esas a las que les gustan los retos, porque si algo es fácil, no vale la pena, de esas que callan más que hablan aun sabiendo que les va a hacer daño, y explotan, enteras por fuera y rotas por dentro, soy de esas que aun estando totalmente hundidas intentan sacar lo positivo de las cosas, por muy inexistente que parezca, soy de las que no les importa lo que piensen los demás, porque yo soy quien quiero ser, y no quien quieren que sea, soy de las que piensan que las etiquetas son para la ropa, de las que nunca se dan por vencidas, de las que luchan por lo que quieren, soy de las que viven por y para la música, pues sin música, muero, de las que prefieren hacerse daño a si mismas que hacérselo a los demás, de las que si tropiezan dos veces con la misma piedra, a la tercera, la rompen, soy de esas que gritan en silencio, que no son escuchadas cuando tienen todas las de ganar y que se quedan sin argumentos cuando el mundo se mantiene en silencio, soy de esas perdonan pero no olvidan.
Soy de esas que prometen un ''siempre'', y siempre es siempre, de las que piensan que solo te puedes enamorar una vez en la vida, de las que ponen a quienes quieren por delante de su propia vida.
Soy de esas.

Adiós querido Diciembre

Me encuentro en una calle muy transitada, el centro, la capital, gente de todos lados y hacia todos lados, con prisas, sin pararse ni a apreciar su alrededor, centrados en ellos mismos, el bullicio, la multitud, luces de navidad que iluminan las fachadas, regalos, colores, pero entre tanta vida me encuentro sola.
Me paro en seco, no pienso, no quiero pensar en absolutamente nada. Y cierro los ojos con fuerza. 
Entre aquel caos de aquella ciudad el ruido desaparece, y surge el completo silencio. Me extraño, pero en ningún momento abro los ojos. Me centro en mi respiración, los latidos de mi corazón y el frío que me llega al rostro.
Ahora estoy completamente sola, noto que no hay presencia de nadie ni de nada a mi alrededor.
Una gota de lluvia cae en mi mano, seguida de otras mil, que me empapan como si de un diluvio se tratara, pero no me importa, sigo allí, parada en la nada, pero con una sonrisa en la cara.
Por un momento abandono mi mundo interior y presto atención a la realidad. Se oyen unos golpes repetidos a una campana, doce en total, que rompen ese silencio, y que lo vuelven a traer al acabar el sonido de esta última. En ese momento en mi cabeza aparece una frase, que digo entre susurros:
''Adiós querido Diciembre.''

viernes, 28 de diciembre de 2012

Te quiero

La mayoría de mis ''te quiero'' no son para hacértelo saber, son para recordármelo. Recordarme que te quiero, más que a nada. Solo, no quiero olvidarlo.
No quiero olvidarte.
No quiero olvidarnos.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Cállate

No vas a poder conmigo, hoy no. De hecho, no te dejaré que me hundas nunca, nunca más. Demasiadas lágrimas he llorado por tu inseguridad e indecisión, por tus ralladuras de cabeza y tus dobles sentidos inexistentes, porque le has estado dando la vuelta a las cosas y has acabado sacándolo todo de quicio. Siempre me he dicho ''no volveré a hacerlo'', pero al final siempre he vuelto a caer, por tu culpa. Porque me he caído miles de veces y no me has levantado ni una sola, nunca has estado ahí para apoyarme a hacerme sentir mínimamente bien, nunca. Porque siempre has podido conmigo, me superas, te he hecho caso incluso cuando el mundo entero estaba en contra de ello. He confiado en tus decisiones y te he seguido hasta mis límites, he creído en ti siempre, y siempre me has fallado. Me has hecho llegar sentirme la mayor mierda del mundo y a odiarme a mi misma, a creer que podría acabarse todo, a no quererme en ningún sentido. Nunca me has ayudado a escoger el camino correcto, a llegar a ser feliz, habiendo miles de caminos acertados y solo uno malo, me llevaste por el peor de todos. Me has hecho arriesgarme cuando era totalmente imposible que ganara, cuando no había ninguna opción de acertar, me has hecho llegar a perderlo todo cuando estaba todo conseguido, me has hecho perder la fe, la paciencia y la esperanza. Me hiciste callarme cuando más se necesitaba mi voz, pararme cuando habría que salir corriendo, cegarme cuando necesitaba ver la realidad, matarme cuando intentaba mantenerme con vida. Y estoy harta, harta de obedecerte, harta de creer que puedes guiarme cuando no haces más que arrastrarme abismo abajo, no quiero volver a sufrir solo por escucharte, por creer que a lo mejor tienes algo de razón. Quiero callarte y no volverte a escuchar nuca más, jodida conciencia.

And what I need is you.

-¿Do you ever wish you can choose who you fall in love with?
-¿What do you mean?
-Having all the control, been able to choose someone that is more convenient for your life, or just never been in love.
- It doesn't matter, because if I could have a choose, I would still choose you.
-I'm glad you would still chosen me.
-I'm glad I didn't get a choose.  If I'd chosen, it would just be another thing I wanted. But it's not about what I wont, It's about what I need. And what I need is you.
-I'm just scared that you can leave me.
-I won't. I would rather die than leave you. And nothing's gonna give a support. Not even in the end of the world.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Vamos a hacer locuras.


Somos jóvenes, vamos a hacer locuras.
Vamos a saltarnos las normas, vamos a deshacer nuestros propios esquemas, vamos a tomar decisiones precipitadas y conseguir que sean las correctas, decisiones equivocadas y aprender de ellas, decisiones absurdas y hacerlas importantes, decisiones radicales y hacerlas amenas, vamos a tomar nuestras propias decisiones, nuestras. Vamos a volver al mundo loco, vamos a correr sin rumbo, sin sentido, y gritar en silencio que queremos ser libres, vamos a dejarnos llevar por el viento, por las experiencias, por nosotros mismos, sin pistas, a ciegas. Vamos a ser quienes queremos ser, y no quienes quieren que seamos. Vamos a ser felices con pequeños detalles, con simples gestos, con tan solo una sonrisa. Vamos a ser simples y decididos, independientes, seguros de nosotros mismos. Vamos a soñar como jóvenes que somos, y vamos a perseguir esos sueños, aunque parezcan imposibles, vamos a hacer que no exista lo imposible. Vamos a vivir el día a día, como si cada día fuese el último, aprovechando cada instante, cada momento, cada segundo, cada recuerdo, cada canción, cada palabra, cada sentimiento. Vamos a contar las estrellas de la noche, que solo respiremos el humo que viene de nuestros pulmones. Vamos a sonreír en los malos momentos, a reír en los buenos, a romper el hielo con nuestro propio fuego. Vamos a arriesgarnos, y si perdemos, al menos lo intentamos. Vamos a crear nuestras propias historias y a sentir esos escalofríos de felicidad al recordarlas. Vamos a ponerle a cada momento una canción, a cada canción un sentimiento, a cada sentimiento una persona, y a cada persona su cuento. Vamos a vivir por la noche, a soñar por el día y a comernos el mundo entre tanto. Vamos a matar a nuestra conciencia y dejarnos llevar por nuestro instinto.
Vamos a enamorarnos, a ser jodidamente felices y a estar jodidamente deprimidos a partes iguales. Vamos a sentirnos vivos, a escaparnos de la realidad, deshacernos de la rutina, soñar despiertos, matar el tiempo.
Vamos a vivir.

Siempre que puedas


Quiéreme, ódiame, mátame, haz lo que quieras.
Pero haz algo.
Porque si tú entras, yo no salgo.
Si tú no puedes, yo no valgo.
Mírame, fíjate, bésame siempre que puedas.
De todas las maneras, me puedes,
Mi debilidad, tal y como eres,
puedo ser todo lo que quieres.
Quémame, átame, suéltame, acaba conmigo.
Mi vida la tienes, todo lo que soy,
mi felicidad contigo a cada paso que doy,
Estoy sin estar, contigo por estar estoy.
Termíname, ámame, eres todo lo que persigo.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Palabras

A veces unas palabras 'sin importancia'
pueden hacer más daño que la paliza más fuerte
a veces, crees que en cualquier circunstancia
siempre te sale todo mal, que nunca tienes suerte.

La música alta, el ánimo bajo,
lágrimas que se derraman sin quererlo, sin aviso,
cuando ya has probado hasta el último atajo
y lo único que recuerdas es un simple compromiso:

''Hazlo por ti, por los que te quieren,
piensa que en un futuro puede que te arrepientas,
aunque creas que el valor y la rabia te pueden,
lo has vivido más veces, sabes a lo que te enfrentas.''

Palabras de bocas ajenas, no saben por lo que estás pasando,
''Estoy solo'' piensas, ''solo contra el mundo'',
''todas estas ralladas, la misma mierda me está cansando,
ya no me quedan fuerzas, me derrumbo y me hundo.''

No estás solo, y lo sé porque he pasado por lo mismo,
vales más que todo esto, no te des por acabado,
aunque creas que estás como cayendo al abismo,
piensa que hay gente que hasta el abismo ha llegado.

Si sigues en el mundo, dando por saco, será por algún motivo,
sino, ¿Cómo es que estás aquí leyendo esto?
Siempre, siempre va a haber alguien que esté ahí contigo,
Y si no me crees ven conmigo y te lo demuestro.






Estrellas

Llega la noche y empiezan a caer por ese manto negro al que llamamos 'cielo' centenares de estrellas.
Pesimistamente, pedimos mil deseos que sabemos que nunca se cumplirán. Nunca lo harán, porque por ello son deseos, no realidades. Optimistamente, deseamos lo 'imposible', que sabemos que podríamos hacerlo posible, porque todo es posible si nos lo proponemos. Y le sonreímos al cielo esperando que nos responda, que nos de todas las respuestas que queremos, que necesitamos, cuando ahí arriba no hay más que oscuridad, sin más. Oscuridad en la que se esconden todos nuestros miedos, donde van a parar nuestras peores pesadillas acompañadas de nuestros mejores sueños, oscuridad  en la que nos perdemos, donde nos encontramos, oscuridad en la que no podemos, pero lo intentamos, oscuridad en la que surgen las mentiras, los engaños, la rabia, la ira, el odio, el daño. Oscuridad, pues estamos ciegos, y no vemos la realidad, o no queremos, o no nos atrevemos a verla, o nuestros miedos nos impiden aceptarla, no sé. Solo sé que vemos el momento, sobrios o ebrios, pero lo vemos. Solo podemos ser optimistas o pesimistas, soñadores o realistas, no tenemos término medio. Pasamos los años planificando nuestra vida sin pararnos a vivirla, a aprovecharla, pues en realidad pasa más rápido de lo que piensas, y cuando te quieres dar cuenta, te paras un instante y ves pasar tu vida sin tú formar parte de ella. Rápida, fugaz, como una estrella.
Y mi pregunta es, ¿A dónde irán a parar todas esas estrellas fugaces con nuestros deseos? Porque son como el amor, no sabemos cual fue su principio ni tampoco sabemos cual es su final. ¿Dónde acabarán todos nuestros deseos?
Puede que algunos se pierdan en el inmenso espacio y por ello nunca se lleguen a cumplir, puede que choquen con otros deseos y acaben cumpliéndose ambos, o simplemente choquen con la nada y y se encuentren allí a miles y miles de deseos perdidos que buscan hacerse realidad.
Y entonces es cuando llega el día, cuando los rallos del Sol indican que la noche ha acabado y se llevan consigo aquel manto negro, la oscuridad, y traen la luz, cuando dan paso un nuevo día, cuando dicen que el momento de pedir los deseos ha terminado, que es hora de que se empiecen a cumplir.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Respira.

Respira.

Sé lo que es tener a alguien de apoyo en tu vida, alguien que lo sea todo, con el que te sientas completamente a salvo; sé lo que es tener amigos que, en cuanto notan que estás mal, acuden a ayudarte, con un simple ''estoy aquí contigo'', momentos en los que sabes que tienes muchísima suerte de contar con ellos; sé lo que es tener un motivo por el que sonreír,  por el que intentar ser positivo en un día de mierda, por el que seguir a delante a pesar de que lo veas todo perdido. Sé lo que es sentirse querido y correspondido, lo que es sentir que formas parte de algo, sentirte especial e integrado. Sé lo que es sonreir al leer dos simples palabras en una pantalla, tener la ilusión de hacer cosas con la gente que de verdad te importa, pensar en dejarlo todo solo por la persona a la que quieres, confiar. Tener una meta, tener las ideas totalmente claras, seguir un camino y saber que es el correcto. Lo sé, porque lo he vivido.
Sé también lo que es levantarte una mañana diciendo ''¿De qué me sirve levantarme cada mañana si sé perfectamente que el día va a ir de mal en peor?''; sé lo que es sentirte completamente solo, sobre todo en los momentos en los que más necesitas de alguien, de quien sea, y ese alguien no está. Ahí es cuando más te derrumbas, cuando todo en lo que creías empieza a dejar de tener sentido. Sé lo que es ver cómo los únicos sustentos que te pueden ayudar a seguir a delante te ven indiferente, no les importas, cómo ves que el mundo se te cae encima. La depresión. Acabas totalmente jodido y no sabes ni cómo ni porqué has llegado ahí. Cuando te sientes solo hasta rodeado de gente. Cuando no necesitas contar tus problemas, porque sabes prefectamente que no los van a entender. Simplemente necesitas un abrazo, un ''nunca pierdas la fe, yo al menos creo en ti'', nada más. Ni excusas ni charlas, simplemente eso. Sé lo que es pensar que tu vida es una mierda, pensar en porqué sigues esforzándote en intentar ser feliz, si nunca lo vas a conseguir. Lo sé, porque también lo he vivido.
La vida es puta, no todo tiene un 'porqué', nunca nada es suficiente, nada es fácil y nada es justo. Solo me digo a mi misma una cosa, el resto que lo decida el tiempo, mi conciencia, mi corazón o mi instinto.
Respira.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Me ha enseñado a creer

''No creo en el amor, pienso que es algo que  no existe, que es tan solo una forma más de decir 'te quiero', pero nunca una forma de vida. Un sentimiento. ¿Enamorarse? Eso significa dar tu vida por y para una persona, y nunca he creído que se pueda querer a alguien tanto como para tenerle como el centro de mi vida, la razón de ella. El amor es algo muy fuerte, muy intenso, y creo que decir 'estoy enamorada de ti' es exagerar muchísimo un sentimiento como el amor. Puedes querer muchísimo a una persona, pero nunca hasta el punto de llegar a enamorarte de ella. No creo que tengamos una 'media naranja', alguien predestinado a estar con nosotros para el resto de nuestra vida, alguien que te haga las más preciosas e increíbles promesas, y las cumpla, que te prometa el universo, y lo consiga,  alguien con el que queramos pasar el resto de nuestros días sin importar lo demás, alguien a quien queramos por encima de todo, del tiempo, de los años, de los fracasos, de las decepciones, de las idas y venidas, de todo. Puede haber alguien con quien pases parte de tu vida, que te haga feliz, pero creo que esa persona que te llenaría completamente, con la que no encestarías de nada, de nadie más, en la que pondrías toda tu felicidad sabiendo con certeza que nunca te decepcionaría, y no lo haría, esa persona no existe.''
Pensaba.
Hoy en día ya no sé lo que pienso. Alguien ha deshecho mis esquemas, alguien ha hecho que empiece a creer en el amor, que empiece a creer en la felicidad de ser querida , que pueda llegar a querer más de lo que pensaba, que crea en las promesas y en las sonrisas verdaderas.
Me ha enseñado a creer.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Si esto es un sueño, no quiero despertar.

Si esto es un sueño, no quiero despertar.
Como cuando quisieras tener a alguien a tu lado siempre, alguien que te entienda, te quiera y acepte tal y como eres, alguien que sepa sacarte una sonrisa hasta cuando estás más que hundido, alguien de quien solo necesites un ''Eh, estoy aquí contigo para todo. Te quiero.'' para estar bien, alguien que te enamore en todos los aspectos, alguien con quien no necesites palabras para expresar lo que sientes, alguien que te tenga siempre como primera opción, siempre, alguien que te haga sentir especial, que haga de lo vuestro algo único, que te haga feliz constantemente, alguien que esté para lo bueno y para lo malo, alguien con quien poder compartirlo todo, alguien que te envíe un ''Buenos días'' todos los días y te haga sonreír desde que te levantas hasta el ''buenas noches, te quiero'' cuando te acuestas. Alguien que te quiera de verdad, sin trampas ni mentiras, de verdad.
Como si te faltara el aire cuando no está, despedirte y al segundo echarle de menos, quedarte embobado mirando su sonrisa, perderte en sus ojos y encontrarte en sus labios, desear pasar cada segundo de tu vida a su lado, desear que te abrace y no te suelte nunca, que nunca te deje marchar, que te diga 'te quiero' y saber que es de verdad. Porque es tu vida.
Porque le quieres, por encima de todo, de todos, de lo que digan, de lo que piensen, de lo que conlleve.
Ese es el sueño que estoy viviendo.
Todo lo vivido y todo lo que nos queda por vivir.
No me despiertes de este sueño.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Hasta aquel día dos.


Nuestros ojos brillan, la noche chilla
que te bese.
La música sencilla
que no cese.

                                                 Tu mirada calmada
                                                  me estremece.
                                                  Una sonrisa antes de un beso
                                                   aparece.
                                                                                                           
                                                                                                       Caricias por la espalda
                                                                                                      respiración entrecortada
                                                                                                        tú, mi todo, mi nada.


Nos rompemos en pedazos
los encontramos
pies descalzos
nos quemamos.

                                                   Y a cada latido, una canción
                                                   cada instante
                                                   perfección.

                                                                                                        Dios,
                                                                                        ¿Dónde has estado toda mi vida?
                                                                                                        Escondida.
                                                                                                        Hasta aquel día dos.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Sin ser yo



Todo lo que dije, lo dije sin ser yo. He vuelto, al menos en parte, corazón en pecho, alma en cuerpo, mente en cabeza,  revisando cada pensamiento, no quiero volver a cagarla, no quiero perderme ningún momento. He hecho equilibrios en una barra de recuerdos, y me he caído, la caída ha dolido, pero no tanto como lo que he perdido, lo que no olvido.
Palabras mías en bocas ajenas, han alterado los temas, problemas, haces que truenas, nunca frenas, me quemas.
Llegar a morir entre tanta mierda, volver a nacer, no envejecer, beber, permanecer, olvidar el ayer.
El tiempo vuela, lo que vale, vale, y lo que no, no cuela,  aunque duela, la verdad por delante, el pasado atrás, dando el cante, jodiendo al de alante, pero sin llegar a más. Cuando estás acabado, explotas hacia dentro, pero en cada intento te das cuenta de que has ganado, no te quedes parado, vales más de lo que has pasado.
''Joder, sonríe, te lo mereces con creces, eres genial, o me lo pareces.'' No, no quiero ánimos sin sentido, si tú sufrieras lo que he sufrido, amigo, estarías perdido.
Me mido contigo, no soy la chica que pude haber sido, no respiro, suspiro, no le tengo miedo ni al enemigo. Mis palabras actúan por libre con mi corazón, mi mente está domida, no usa la razón. Despiértame de este sueño, méteme en otra pesadilla, ponle empeño, grita si hace falta, chilla.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Será demasiado tarde.


Al final de todo, ¿Sabes cómo vamos a acabar? Muertos.
Brilla, destaca, deslumbra. Grita joder, grita. Nada vale nada, nunca es tarde para conseguir lo que quieres, o al menos intentarlo. Que nada es fácil, pero nada es imposible si te lo propones. Sin excusas, sin mentiras, sin miedos, arriésgate, salta al vacío sin pensar qué habrá ahí abajo, en lo desconocido, sin pensar en qué estas dejando atrás  todo lo que has vivido. Simplemente salta, ¿Que no te atreves? Que te empuje tu sombra. Pero si no lo haces ahora, no lo vas a hacer nunca. Calla a tu cabeza, a tu conciencia, a tu razón, y haz caso a tu instinto, a esa voz de tu cabeza, a tu corazón. Si no lo intentas, te acabarás arrepintiendo de no haberlo hecho, y acabarás preguntándote  ''¿Qué hubiera pasado si...?'' Y ya será demasiado tarde. Lo que puedes perder es lo mismo que puedes ganar. Miento, pierdes lo mínimo de tu vida, puedes ganar un mundo, un universo entero por el mero echo de intentarlo. Pero el miedo te puede, y no le echas valor, prefieres no mover un dedo por conseguir tus metas, no hacer nada por el miedo a cagarla, piensas en un ''no quiero fallar'' cuando deberías pensar ''vale la pena intentarlo, por todo lo que puedo conseguir, porque al fin y al cabo eres un cobarde, y lo vas a seguir siendo toda tu vida. Y al quedarte parado esperando a que todo suceda sin mover un dedo, verás como otras personas aprovechan esas oportunidades, como las cosas pueden salir bien, cómo te podía haber salido bien, como todo lo que has soñado se hace realidad, pero el protagonista de esos sueños no eres tú, sino alguien que se arriesgó, y ganó. Pero no te atreviste ni siquiera a intentarlo. ¿A qué cojones estás esperando? Nadie va a dar el primer paso por ti, nadie va a ayudarte a  avanzar, nadie va a estar ahí contigo. Eres tú, tú contra el mundo. Arriésgate, siempre te quedará el ''al menos lo intenté, no fui cobarde.''

domingo, 21 de octubre de 2012

Estás aquí para vivir.




Sueños jodidamente preciosos, a los que has llegado con el simple hecho de cerrar los ojos, de los que despiertas sin previo aviso, y todo se desmorona, toda la realidad que tu subconsciente había creado desaparece. Era tu realidad, quizá no real, pero sí perfecta. Y era tuya, todo lo que querías estaba ahí, sin pero's si porqué's, simplemente era todo tuyo.
Pero no estás aquí para lamentarte de lo que has perdido, de lo tuviste en la palma de tu mano y una bocanada de aire se llevó, de la perfección que tocaste con la yema de tus dedos y seguidamente se desvaneció, de esas promesas que se suplían a primera vista, aunque luego todo fuese mentira, de esos buenos momentos que crees que vas a recordar toda tu vida y luego caen en el olvido, de esos días que parecen redondos y acaban jodidos por una putada enorme, de esos ''quiero y no puedo'' que te amargan la existencia, de esas palabras que parecían tan verdaderas, que eran tan falsas, de esas despedidas que no puedes evitar y te rompen por dentro, de esas lágrimas que te has tenido que tragar para parecer fuerte, de esos hechos que has tenido que ocultar por el miedo a ser tachado. Estás aquí para vivir, y vivir no es solo 'estar', vivir es permanecer. Las cosas suceden por alguna razón, no busques respuestas que sabes que no existen, motivos que sabes que no hay, palabras que sabes que no han sido pronunciadas, vidas que sabes que no han sido vividas, deseos que sabes que nunca se cumplirán, pensamientos que sabes que nunca fueron pensados, ilusiones que sabes que se machacarán. Piensa que, el mero hecho de estar aquí, de permanecer al mando de tu vida, después de todo, es una razón más para seguir adelante.
No necesitas a nadie ni a nada en lo que apoyarte, solo tú y tu fe en ti mismo, tus ganas de continuar y de comerte el mundo, no dejes que él te coma a ti. Vales más que toda la mierda que puedan decir de ti, que todas las putadas que te puedan hacer, que todos los daños que te puedan causar. Vales más que todo eso. Porque, en el fondo, somos lo que somos, vivimos como vivimos y pensamos como pensamos, porque somos únicos. Y nada ni nadie nos puede cambiar.

Deja de buscar y espera a que te encuentren.

No siempre se gana, pero nunca tienes porqué perder. Si no arriesgas, no pierdes... ni ganas. Y la vida no está hecha para quedarse parado y ver como las oportunidades van sucediendo delante tuyo y no hacer nada para atraparlas. Oportunidades que solo ocurren una vez, en un momento, un instante. Arriesgando puedes perder, sí, pero también puedes ganar. Y eso no lo sabrás si no lo intentas. Por el mero echo de tener esa oportunidad, ya has ganado. Por el mero echo de intentarlo, de haber avanzado. Por el mero echo de estar aquí leyendo esto, ya has ganado.
¿Crees que va a ser fácil? Ni lo sueñes. Nada es fácil, por eso cuando lo consigues te sientes bien. Cambia el ''no arriesgar por miedo a fallar'' por un ''arriesgar y ganar''. Y si te caes mil veces, te levantas, las veces que haga falta. Y si te joden, les sonríes  eso les joderá mas a ellos. Y si te hundes, si tocas fondo, solo podrás ascender. Y si lo ves todo perdido, por cojones toca ganar. Y si ya nada vale nada, si ya da igual todo, entonces, ¿Porqué estás leyendo esto? porque aún hay esperanzas. Porque puedes, y lo sabes.
Solo tienes una vida, y no la vas a desperdiciar por simples echos, ¿No? Deja de buscar y espera a que te encuentren. Deja de rallarte, ya lo harán otros por ti. Deja de matarte por dentro y empieza a vivir por fuera.
Deja de preocuparte por otras vidas y empieza a vivir tu vida. Y, sobre todo, si crees que puedes, arriesga. y ganarás.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Vivir


La vida, ¿Qué coño sabré yo de ella? Solo soy una niña, como cualquiera, perdida. Una chica corriente, una más entre la multitud, que necesita encontrarse. Una chica que busca respuestas, como todos, que no las encuentra. Un número entre millones que se pierde en un montón de papeles de nombres, direcciones, historias, anécdotas, relatos. Un minúsculo punto en la inmensidad de este balón de mierda al que llamamos ''Tierra''. Solo soy una más, una menos. Un puñado de letras que le es indiferente a los millones de personas que ocupan este mundo, o debería decir ''Infierno del cielo''. Pues es lo que es, un planeta entre miles, situado en ese cielo o ''paraíso'', con aspecto de infierno, que vamos destruyendo segundo tras segundo. Solo soy una persona con ambiciones, ilusiones, sueños, amistades, y sentimientos. Una mirada más, un corazón, un cuerpo que solo consume oxígeno y desgasta vida. Una voz que puede resultarte familiar, que puede irritarte, que puede calmarte. Un puñado de pensamientos que nunca van a salir a la luz. Una estrella que brilla a momentos, que parpadea intermitentemente. Un día soy feliz, positiva, estoy en la cima del mundo, me siento inmortal. Al día siguiente he caído lo más profundo que se puede llegar, soy negativa, depresiva, desequilibrada. Soy, como muchos, realista. Ni positiva ni negativa, realista. Pero me doy cuenta de que la realidad es una mierda, injusta y desigual. Pero sigo adelante, porque, al fin y al cabo, es lo que toca. ¿Que no tengo ni puta idea de lo que hablo? Puede ser. A penas he vivido, pero lo poco que he hecho con mi vida, en mi vida, me ha valido para darme cuenta de que todo vale, todo cuesta, nada es fácil, y nada es justo para nadie. Que hay que ser quien quieres ser, y no quien quieren que seas. Ser tú, y nada más, nadie más. Que la vida es muy puta y las trampas no estás prohibidas, que no se puede confiar en nadie, ni en tu propia sombra, que todo lo bueno se acaba, que nada dura para siempre, que no hay que pasarse de listo, pues siempre habrá alguien mejor que tú. Que no hay que pasarse de ralladas, que siempre habrá alguien más jodido que tú. Que si no muerdes, te muerden. Que hay que vivir cada día como si fuese el último, pues tal vez lo sea. Que el corazón puede a la razón, y que el amor no existe, solo son ilusiones. Que las promesas no se cumplen, que lo puedes perder todo en un instante, pero quien no arriesga no gana. Que vivir puede ser lo más simple, o lo más complejo. Que todo depende de cómo enfoques las situaciones, con una sonrisa en la cara o con lágrimas en los ojos. Que la música es lo único que me mantiene con vida. Que más vale prevenir que curar. Que te pueden hacer mucho daño físicamente, pero más aun psicológicamente. Que eres como eres y nadie te va a cambiar. Que se puede estar jodido un día, pero no una vida, no vale la pena. Que hay que llorar de alegría en los buenos momentos, y sonreirle a los malos momentos. Que, al fin y al cabo, no somos nadie.



Quemar mi pasado, crear mi futuro. Un futuro basado en sueños, en deseos, en ilusiones. Pero tambien en realidades. Un futuro tan lejano como la muerte, o tan cercano. No lo sé. En realidad, no sé nada sobre nada, solo sé lo que quiero saber, que es poco. No sé mi principio ni sé mi final, no sé quien soy, no sé qué hay después del horizonte, qué hay detras de cada paso que doy. Pero hay una cosa de la que estoy totalmente segura. De lo que quiero, de que te quiero.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Pensar.

''A veces es bueno pararse a pensar, y centrarse en uno mismo'' dicen, yo creo que eso es un completo error. Cuando piensas, le das vueltas a cosas, y cuando le das demasiadas vueltas a las cosas, te rallas. Y eso nunca es bueno. Tengo el gran defecto de no hacerme caso a mi misma, de no aprender de mis errores, de no hacer caso a mis propios consejos, y por eso me rallo. Demasiado.
Y escribiendo también me rallo, pero no voy a dejarlo por ello. Quizá desconectar sea lo mejor, quizá no. No lo sé.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Placeres

Una sonrisa de felicidad en medio de un beso, escuchar el latir de su corazón tumbada en su pecho, olvidar tus problemas, tirar peso, llegar a la cima de tu vida, tocar techo. Caminar por la arena de la playa descalza, no contar el milímetro, contar al alza. Respiración entrecortada, noche desenfrenada, secretos nocturnos, que nadie sepa nada. Un abrazo en cualquier momento, lo que te jode que pase rápido, que pase lento, que te diga que te quiero y que me maten si te miento, que nos sobren las palabras, que se hable el pensamiento. Sentir que la adrenalina te recorre todo el cuerpo, sentir la ilusión viva cuando creías que había muerto, vivir de sueños, soñar despierto, nombrar a cada momento a su lado como perfecto. Sonreirle a la vida despreciando a la muerte, nunca derrumbarse, intentar ser fuerte, cruzar cielo y tierra solo para poder verte, hacer lo imposible, tentar a la suerte. Un escalofrío de felicidad, mirarte a los ojos y no ver maldad. Una brisa fresca en un desierto, un abrazo cálido en invierno, pasar en un momento de veterano a experto, querer hacer cada momento a su lado eterno. Recordar lo bueno de cada instante, y cuando el mal de el cante, que sea ameno. Llevar la música en la cabeza, en el corazón, cantar y bailar sin rumbo y razón, ponerle a cada momento la única canción  que defina lo que sientes a la perfección. Olvidar los rencores, todos somos soñadores, en la vida no hay ganadores, no hay buenos ni mejores, no juzgues los colores, somos todos perdedores. Porque nada es justo, nunca encuentro lo que busco, pero si no encajo me ajusto, sin hacer movimiento brusco. Creer lo increíble, porque de eso va la vida, de arriesgarse cuando no debes, de encontrar en la nada salida. Asumir los peores momentos, ya nos tocará estar contentos, dejémonos de abatimientos, hagamos realidad nuestros pensamientos. Tenderle tu mano al débil, reírte en la cara del fuerte, si quieres puedes ser hábil, si buscas puedes  hallar suerte. ¿Que voy a ir al cielo? Ni haciendo eses, el infierno me lo gane a pulso hace meses, vendrás conmigo como me beses, no ceses,  sé que no eres lo que pareces.

lunes, 27 de agosto de 2012

Odiar cuando no quiero, querer cuando no debo.

No sé dónde estoy, no encuentro mi vida. Y odio esta mierda de sensación. Es como si estuviese en el borde de un precipicio, una pequeña brisa podría empujarme al vacío, al igual que podría devolverme a la tierra. Pero siempre viene el viento de mi contra, a mis espaldas, que me tira a ese vacío de depresión, y suelo caer en nubes que amortiguan mi caída haciendome más leve cualquier bajón, pero tengo miedo de que esas nubes desaparezcan y acabar cayendo a ese agujero, acabar mandándolo todo a la mierda. Y cuando el viento me viene de frente y consigo pisar tierra firme, trae con el una bocanada de realidad que me da en la cara, como un puño, y me derriba. Intento poner cristales a mi alrededor para no moverme, para que nada sea malo, aunque sé que tampoco seria bueno. Pero esos cristales desaparecen siempre que tengo un segundo para pensar, esos momentos en los que reflexionas contigo misma, esos momentos que no son buenos, nunca. Así que intento convertirme yo misma en un cristal, un cristal blindado a prueba de todas las mierdas que puedan suceder en mi vida, como si fuese de piedra. Pero ese cristal no es mas que un fino papel, que se rompe, un papel llamado sentimientos. Y ese es el momento en el que me paro a pensar y me digo a mi misma ''¿Qué es lo que quiero? O mejor aún, ¿Qué es lo que necesito?'', pero mi cabeza dicta mil cosas, mi corazón otras tantas, y mi conciencia apoya a ambos bandos. Y me rallo. Soy una balanza, pero solo me puedo ocupar de un lado, y cuando ese lado es perfecto, el otro se desequilibra, y me rompe los esquemas. Y me hundo. Sé que no existe la perfección, y sé que nunca se está a gusto con todo, nunca se está a gusto con nadie, pero yo necesito algo de estabilidad, decisión, fe en mi misma, confianza. Y no tengo nada de eso. No sé qué hacer conmigo, no sé que hacer con todo esto. En mi vida no existen los días redondos, las promesas cumplidas, los sueños hechos realidad. Existen momentos en los que no puedo ser yo misma, por mucho que quiera. Momentos en los que preferiría no existir, y dejarme de comeduras de cabeza, de pensar mil veces la misma mierda y no llegar a otra conclusión que no sea negativa. Y a veces llego a pensar que no tengo karma, no tengo suerte. Que sonría no  significa que esté bien. Que no lo dicte no significa que no esté mal. Porque lo estoy, constantemente, por todo, por todos. Aunque no quiera. Joder, nadie quiere estar mal, y soy de las que intentar pensar en positivo cuando se ve que todo está perdido. Pero lo único que necesito para ser ''feliz'' está lejos, y sé que no durará eternamente.  Nadie me dijo que todo fuera tan difícil. Tampoco me dijeron que fuera fácil. Solo sé que necesito algo, y no sé el que. Y aunque no me guste, la vida está para buscar ese algo, para fallar mil veces y aprender de mis errores, para encontrarle algo de sentido a las cosas, aunque sepa que en el fondo no lo tienen. Para encontrarme a mi misma.

domingo, 19 de agosto de 2012

Piensa y cata.

Mírame, ¿Me ves? Lo dudo, solo soy producto de tu imaginación. Soy esa mota de polvo que se divisa en un rayo de sol, que se disipa de un soplido, que se distingue entre la gente por ser distintamente diferente. Esa esquina apartada de la mano de Dios. ¿Qué? No me hagas reír. Ahí arriba no hay más que silencio y soledad, no existe la maldad, aunque el bien no es más que crueldad. Juguemos a un juego, buscame, encuentrame. No, esto último no, desaparezco, nunca permanezco, crees que soy lo que no soy y cuando me conoces me desvanezco. Soy esa última opción, tu única oportunidad, quien estuvo en la creación, la que tiene la verdad. ¡Mira! Puedo hacer contigo lo que quiera, aunque no me ves, controlo tus pensamientos y los vuelvo del revés. De la noche a la mañana voy creciendo, a base de tus verdades, que están mintiendo, no lo entiendo, pero mitades desiguales de justicia se reparten riendo. ¿Y si me rio en tu cara? Ni me verás, tras un espejo me oculto, y solo ves tu realidad. Siente la presión de mis manos en tus sienes, como si perdieras algo que crees que tienes, no te detienes, te mantienes, pero acabas por perder lo poco que obtienes. ¿Te sientes solo? Como si me importara, para nada, mirame a la cara, te soplaré una calada de realidad, mejor que la verdad, mentiras piadosas que crean una tempestad. Soy la persona que puede quererte, pasar a joderte, sostenerte hacia el cielo, dejarte caer al suelo, consuelo cuando lo necesites, olvido que existes, tristes pesadillas que te despiertan, las cree yo, estate alerta. Soy tu mejor amigo, tu peor enemigo, siempre contigo, hasta la muerte, literalmente. No recibo nada a cambio de no dar nada, pero con una pisada puedo dejarte tentada, a seguirme, nunca mentirme, utilizarte como forma de evadirme. Pero nunca dejare que te acerques a quien quiero, aunque seas sincero, te tacharé sin un ''pero''. Yo ocupo mi espacio, mi burbuja, que es igual de grande que el mundo, te lo dibuja el rumbo, te empuja, te tumbo. Soy la fuerza que no encuentras, el aliento que te falta, búscame a tientas, no encontrarás nada. Soy todo lo que tú quieras... que no sea. De eso se trata, quien vive mata, yo estoy viva, piensa y cata.

Me ha encontrado, le he encontrado.


Sentada en el borde de un precipicio, con una mano toco el cielo, con la otra acaricio el infierno, entre el bien y el mal, y me pregunto, ¿Cómo he llegado hasta este punto? Perno no encuentro respuesta, solo me responde el eco. Silencio, es lo único que se oye, silencio y mis pensamientos que llenan este desierto en el que se encuentran mis sentimientos, perdidos.Todo se ha evaporado, no llueve fuera, aunque si que llueve n mi ángulo de visión. La soledad invade hasta donde alcanza la vista, sigo viva. Aunque muerta de ilusión. No puedo evitarlo, nada de esto, el día no me sonríe, mi sonrisa desapareció hace mucho tiempo, o eso creo, no lo recuerdo, no recuerdo nada de mi pasado hasta ese preciso momento. ''¿Qué coño?'' pienso. Una sombra se acerca desde lejos, pero no me doy la vuelta, no vale la pena. Con la vista fija en un punto en el infinito, noto, veo que se sienta a mi lado, una figura, calmada. La ligera brisa de ese aislado medio infierno medio cielo me trae su olor, como una brisa fresca, lo que le falta a ese lugar. No me muevo, sigue sin valer la pena hacerle caso a nada. Sin mediar palabra, me mira fijamente, y noto su mirada clavada en mis ojos, que siguen ausentes. Una sensación extraña me inunda el interior, sé que le conozco, bastante, pero no sé de qué. Me giro, todo esto empieza a importarme lo suficiente como para prestarle algo de atención. Cara a cara, nuestros ojos se encuentran, nuestras bocas cerradas. Ni sonrisas ni contacto, aunque nuestros rostros son como carteles luminosos dejando ver la incredulidad de todo lo que está pasando. Empieza a sonar una canción, de la nada, que me hace recordad totalmente todo. Su mano se acerca a las mías, lentamente, me adelanto a ese momento mentalmente. En el preciso instante en el que noto su tacto, un escalofrío me recorre todo el cuerpo, desde mis manos que se unen a las suyas, hasta todos los rincones de mi ser. Ese escalofrío me paraliza, me hace pensar, demasiado quizá. Y recuerdos en mi cabeza empiezan a aparecer, como flashes, como una película que dura unos escasos segundos,  toda mi vida en un instante. Cierro los ojos con fuerza, no puede ser verdad, es la persona que llevaba tanto tiempo buscando. Me ha encontrado, le he encontrado.

lunes, 30 de julio de 2012

Las ganas nos pueden


La noche se acerca, corriendo como el viento que me despeina, oscura como nunca, brillante por las luces del cielo, perfecta. Sentada en un banco viendo pasar el tiempo, viendo pasar recuerdos, la lluvia se lleva el presente y deja volar por el aire de la noche la imaginación, que te imagina inconscientemente. Me doy cuenta, con la piel de gallina, miro al horizonte que a penas se divisa entre la oscuridad, me dejo llevar. Recuerdos preciosos, como tu sonrisa en cada beso, como tus ojos color miel que me enganchan como una droga, como tu respiración, como tú. Cientos de kilómetros nos separan, ''demasiados'' dirían, yo digo que la distancia separa personas, no corazones. Pero las ganas nos pueden. Le sonrío a una pantalla, como una idiota, como siempre. Mis pulmones piden el aire que tú respiras, los latidos de mi corazón quieren mezclarse con los tuyos, miradas que se cruzan sin mediar palabra, sonrisas que deslumbran todo a nuestro alrededor, parando el tiempo, acortando las distancias, viviendo.
Saldría corriendo a por ti, saldría de este mundo a cualquier otro, cruzaría el mar nadando, rompería todos esos números que se hacen llamar kilómetros, dejaría a un lado ese momento solo por verte. Quiero atravesar esa pantalla, y estar contigo. Día tras día, hora tras hora, beso tras beso.

sábado, 30 de junio de 2012

Ya no creo nada de lo que dices


No me jodas más de lo que ya me has  jodido, mis sonrisas te demuestran que en este juego has perdido, has podido tenerme, has pedido perderme, piensa que el pasado puso ideas para entenderme. Pero ya no, ya es suficiente, mientes, ¿Quieres recuperarme? Ni lo intentes. Parece que no lo entiendes, que cuando me des la espalda yo te enseñaré los dientes, no me tientes, sé que no solo estas en la mia, sino en una y más mentes, no sabemos qué pretendes. Ya no creo nada de lo que dices, no me hipnotices, siempre lo has hecho, pero has tocado techo, el mero hecho de sacar pecho  ha hecho de lo suelto estrecho. Y esto ya no me queda bien, no es mi talla, no es mi estilo, lo asimilo, pero ya no hay nada que hacer, ver el amanecer con tu cara dibujada, tirarle piedras como símbolo de que ya no importas nada. Y ahora pienso, en tantas palabras, tantos momentos falsos que creabas, y lo bien que quedabas, para nada eres la persona que quieres ser, mirando al ayer eras lo que yo tanto esperaba. No te entiendo, anda vete y cierra la puerta, y no vuelvas, no tengas el gusto de dar de que hablar, en boca de todos vas de mano en mano, como moneda, como el azar. Mientes más que hablas, escuchas y no callas, mayas apretadas alrededor de esta historia de carcajadas. Porque, esto no me lo tomo en serio, soy más de lo que puedes esperar, mis pensamientos gritan en estereo, pero mi corazón se calla, y se ralla por tus mierdas que no nos llevan a nada. Vamos, tú lo que quieres es verme sonreir, para quitarme la sonrisa de una hostia y disfrutar viendome sufrir, por ti, vivir ha sido el mayor reto, cada dia, cada mierda me espera cuando me despierto.
Olvidalo, olvidame, ya he tenido suficiente, tantas lágrimas derramadas que han creado una fuente, en la que nado, con agua de dolor y depresión, solo quiero estar bien sin ninguna segunda intención.

sábado, 23 de junio de 2012

Diviértete


Dime, ¿Qué quieres de mi? ¿A qué estamos jugando? Entre la vida y la muerte, yo no sé qué decirte, no sé qué hacer. Mírame a los ojos, ¿Qué ves? A ti, tu reflejo en ellos, que es la sombra de mis pensamientos, tú. Vivo queriendo morir, por ti. ¿No has tenido suficiente? Vamos a por otra. Sírveme una copa de sueños, tíramela a la cara. Puedes hacer una alfombra con mis ilusiones y pisarla siempre que quieras, eso es lo que haces. Rompe mis sonrisas, ponlas en la palma de tu mano y sopla, que vuelen, que se esfumen, que sean imposibles de recuperar.
Qué fácil es todo para ti, ¿No? Tu tacto son como cuchillas, me cortan en mil pedazos la piel, el corazón. Sangro, me muerdo el labio inferior al verte y sangro. Caigo inconsciente, tus ojos me miran fijamente en sueños, y me deboran. Quiero respirar el aire que tú respiras, ese que conviertes en humo, que me asfixia, que me mata por dentro, como tu recuerdo, poco a poco. Esa canción, también puedes hacerla tuya, cambiarla a tu gusto, manejarla, como haces conmigo.
Tu voz, ¿Qué ha sido de ella? Esa que me deja sin respiración con solo una palabra, y me muero por escucharla, literalmente. Coge mis suspiros por ti, haz que sean el único aire que pueda respirar, y al escaparse de mis pulmones me quede vacía, sin ti, sin nada. Venga, diviértete jugando conmigo, como una marioneta encerrada en una caja, de la que no puedo salir. Me tienes atrapada. Coge todas esas promesas que hicimos, esas que nunca se han cumplido y que sabes que nunca se cumplirán, estrangula con ellas mis sentimientos, que no vivan, que mueran, es lo mejor que puedes hacer con ellas.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Te lo voy a decir, tú nos has llevado hasta aquí. Porque solo tú sabes manejar cada situación a tu favor, me dejas sin opciones. Apaga las luces que iluminaban mi felicidad, venga, hazlo, sabes que quieres. ¿ves todos esos ''te quiero''? Mátame con cada una de sus letras, es más fácil que demostrármelo.

¿Lo ves?



Mira al cielo, mira las estrellas, las he puesto ahí para ti. He encendido las luces de la noche, para que nos iluminen, cada una de ellas son un pedazo de mi, y son todas tuyas, todas y cada una de ellas. ¿Las estrellas fugaces? Deseos de estar contigo que se escapan corriendo solo para ver tu sonrisa, para ser el motivo de tu felicidad.
Mira la luna, ¿La ves? Es todo lo que te quiero, ¿Sabes dónde empieza? ¿Sabes dónde acaba? Exacto, no tiene fin. Cada cráter de esta es un recuerdo contigo, a tu lado, inolvidable, perfecto. Como tú. Su lado iluminado, tus virtudes, su lado oscuro, tus defectos. Para mi, virtudes. Porque eres la perfección.
Mira al horizonte, el sol poniéndose. Sus últimos rayos dibujan tu nombre, que se refleja en mi rostro, como lo haces tú en mis pensamientos. Iluminan las nubes, mil colores en el cielo, todo para ti.
¿Ves la línea delgada que separa el cielo de la Tierra? Síguela, ve corriendo hasta su fin. Cuando llegues a él dejaré de quererte, pero eso no va a pasar nunca.
Toma mi mano, escapémonos de la realidad para estar solo tú y yo, nadie más.
Coge aire, de una bocanada, ese aire fresco que entra en tus pulmones es mi felicidad, y tú la tienes toda. Suspira, cada suspiro tuyo son mil escalofríos de felicidad que me recorren el cuerpo. Esto, tu corazón, guia mis pasos por la vida, guia mis sentidos, mis pensamientos, me mantiene viva, como a ti. Pero, fíjate en lo más precioso del paisaje. ¿no lo ves? Yo si. Eres tú.

jueves, 21 de junio de 2012

Hielo


Un día cualquiera, caminando por una calle de Madrid, el sol hace que el ambiente sea pesado y caluroso. Es verano, veo a mucha gente dando vueltas, con rumbo fijo, o sin él, todos centrados en sus pensamientos o conversaciones, dándole vueltas a ideas, con prisa, sin tiempo, sin fijarse en lo que pasa a su alrededor. Con las manos en los bolsillos, los cascos puestos y la música a tope camino hacia mi destino, mirando al cielo, al norte, al horizonte que marca la silueta do los edificios hasta donde alcanza la vista.
Poco a poco, el bullicio de gente se va haciendo menos espeso, en la calle solo quedan unas pocas personas que van desapareciendo por segundos. El cielo despejado se llena de nubes que lo nublan todo, despacio, pero numerosas. No queda nadie a mi alrededor. ''Qué raro'' pienso, teniendo en cuenta que estoy en el mismo centro de la capital. Suspiro, a pesar de las nubes, sigue haciendo el mismo calor bochornoso que lleva haciendo semanas, típico ambiente de verano. Pero de ese suspiro sale vaho, esa pequeña nube que sale de tus pulmones llenos de aire caliente en un día de invierno. ''Esto es imposible'' dice mi cabeza, es verano, en verano no pasan estas cosas. Sorprendida, me quito los cascos y me doy cuenta de la situación. A lo lejos, veo que los edificios se van congelando poco a poco, desde las azoteas de los rascacielos inmensos hasta las pequeñas viviendas, como si una ola invisible los envolviera, una ola helada que ha aparecido de la nada. Estoy sola en esta calle y lo primero que pienso es en correr, huir de ese monstruo helado que se dirige hacia mi, que no puedo parar, que es como una pesadilla en la realidad .
Corro, con todas mis fuerzas,  pero el aire se está volviendo frío, muy frío, y me entumece las extremidades, haciéndome moverme con dificultad. Miro constantemente atrás, esperando que esa ola de hielo desaparezca o cese, pero no es así, se va acercando mas a mi y a penas me quedan fuerzas para seguir corriendo. En un instante, el hielo me alcanza  una pierna, haciéndome detenerme bruscamente, intentando librarme de esta muerte segura. En vano.m
El hielo empieza a congelarme el cuerpo, de pies a cabeza, pero tengo una sensación extraña. Ese hielo me congela solo superficialmente, sigo viva, pero helada, como un cubo de hielo humano, atrapada en una coraza de la que no puedo salir, de la que no me puedo librar ni con todas mis fuerzas.
Sin poder moverme, veo toda la ciudad desierta helada, como si hubiesen tirado un manto blanco sobre ella. De repente, una figura sale de un portal, rompiendo una puerta congelada con toda facilidad, como si estuviese acostumbrado a hacerlo, como si fuese su rutina, como si no se diese cuenta de que todo lo que está pasando es totalmente extraño y sin sentido.
Se va acercando a mi, pausadamente, con paso firme. No logro verle la cara, pero sé que le conozco. Su olor a unos centímetros de mi me resulta familiar, pero solo puedo ver una imagen distorsionada de su rostro.
Se presenta frente a mi, mirándome fijamente a los ojos cubiertos por una fina capa de hielo. No noto dolor, podría pensar con claridad, aunque en este momento es lo último que hago, mil pensamientos me rondan la cabeza, no me creo lo que está pasando.
Acerca su mano a mi barbilla, y noto su piel cálida, acogedora y suave a través del hielo que me cubre. Entonces me doy cuenta, está cubierto de llamas, por todo el cuerpo, mientras yo sigo totalmente congelada. Se acerca lentamente a mis labios, y me besa. Ese beso tan cálido hace que el hielo vaya desapareciendo, que se esfume.  Era el fuego que necesitaba para vivir, para escapar del mundo y meterme en una simple fantasía que no tiene nada de real. Me ha salvado la vida, me ha devuelto a la vida.

miércoles, 20 de junio de 2012

No me intentes entender

Suelo decir las cosas sin pensar, así me va. También suelo darle demasiadas vueltas a las cosas, y eso no es bueno, al menos no para mi. También soy muy difícil de entender, no me entiendo ni yo misma, y eso no me gusta. No hay nada mejor que ser una persona simple, sin preocupaciones, feliz. Pero no, a mi me gusta liar las cosas y acabar mal. Nunca me quedo sin palabras, siempre tengo algo que decir, y a veces debería callarme y dejar que las cosas sucedan solas. Me escondo detrás de respuestas bordes, de las que me sorprendo yo misma, no soy así y nunca lo he sido y no sé porqué me comporto de esta manera. Muchos pensamientos juntos dan vueltas por mi cabeza, y no logro decir algo sensato, de mi boca solo salen incoherencias que estropean todo. Esos momentos en los que dices algo con una decisión impresionante y, justo después de decirlo te das cuenta de que no es lo que piensas en absoluto, pero ya es demasiado tarde. Soy totalmente bipolar, y no lo digo porque esté de moda, sino porque es verdad. Un día te puedo querer, al día siguiente te puedo llegar a odiar totalmente. También dicen ''Del amor al odio solo hay un paso'', y yo creo que es verdad, pero también creo que no odias a la persona que quieres, sino que odias el no poder tenerla. Ya no me creo ni yo todo lo que digo, porque nunca tengo claras las ideas. Meto mucho la pata, muchísimo, y quizá por eso estoy en esta situación. Solo quiero dejar de complicarme tanto la vida, intentar ser feliz, tener la capacidad de ignorar las cosas malas de mi vida y coger solo lo bueno, como hace mucha gente. Pero no puedo. O no quiero. Paso más tiempo pensando que actuando, aunque cuando hay que tomar una decisión, la tomo sin pensar. No me intentes entender, no lo vas a conseguir.

-A.


Abro los ojos. Me encuentro frente a él, sonriéndome, como siempre. Un día cualquiera, un momento cualquiera, en un lugar cualquiera. Noche cerrada, a lo lejos se oye la música de un grupo de amigos, tocando la guitarra, disfrutando del verano, como nosotros.
Le miro a los ojos y me sumerjo en ellos, ojos oscuros, como esta y tantas noches; cálidos, como un abrazo de esos que duran minutos pero te parecen segundos, de los que nunca te quieres soltar, de los que llevas deseando dar tanto tiempo; brillantes, como las estrellas que hacen de techo en este lugar, que iluminan nuestras ganas de estar juntos, de que nunca acabe este momento; seguros, que te hacen sentir en el mejor lugar del mundo, a salvo; preciosos. La brisa del verano es tenue, nos envuelve. Como siempre, el mundo se para a nuestro alrededor, todo va más lento, aprovechando cada momento. Sobran las palabras, muchos sentimientos.
Derrepente, en medio de ese caluroso ambiente, en esa noche que precede un día de sol cegador, aparece una pequeña gota de lluvia de ese cielo despejado, que roza mi rostro, seguida de otra que cae en mi mano. Un escalofrío me recorre todo el cuerpo y me hace estremecerme. Todo es precioso. Me coge de la mano, y las gotas de lluvia siguen callendo pausadamente. La gente se va, pero la música se queda, en nuestra cabeza, su ritmo guia los latidos de nuestro corazón.
Entre las miradas se cuelan sonrisas tímidas, frases cortas, felicidad. Miro al cielo, las estrellas y la luna son lo único que nos ilumina, lo único que ilumina ese momento tan perfecto. Vuelvo a su mirada, la lluvia cae, pero no nos importa, el momento es nuestro, el Mundo es nuestro.
Una caricia. Un suspiro. Una canción. Un momento. Un beso. Él, nada más.

viernes, 15 de junio de 2012

Fuego



El fuego ha quemado mis ganas de seguir adelante, ha convertido en cenizas todos mis sueños, mis ilusiones, mis ambiciones, lo ha reducido a la nada.  El calor ha hecho que se duerman mis sentidos, obligándome a vivir a oscuras, a guiarme a ciegas, a perderme en mi propia vida. Las llamas me persiguen, en cada paso que doy, me van pisando los talones, y no puedo correr más rápido. El humo me asfixia cuando intento llegar alto, haciéndome arrastrarme para poder seguir adelante, con las llamas a milímetros de mi, a mis espaldas. Todo es rojo, todo es negro. No hay agua, se ha evaporado, no hay esperanzas, se han esfumado. El fuego se va haciendo cada vez más grande y yo me siento cada vez más pequeña. Las ramas en las que me podía apoyar se han ido, ya no están. Quizá se las llevó el fuego, quizá las aparté sin darme cuenta. El viento hace que el monstruo llameante me alcance, que me engulla, sin que pueda hacer nada. No puedo con él, es superior a mi, como todo, no soy nada. Lo peor de todo, es que ese fuego lo he provocado yo, poco a poco, sin darme cuenta, sin darle importancia a una pequeña llama de una insignificante vela, llamada pasado. Pero la he alimentado con mis mentiras, mi poca autoestima y mi falta de voluntad. Esa diminuta vela ha acabado conmigo. Lo podía haber parado, ahora ya es demasiado tarde.

sábado, 9 de junio de 2012

Tentación


Apaga las luces, enciende tu mirada. Con el corazón  a mil, sonrisas en la cara.
Pequeños destellos alumbran la sala, la música inunda el ambiente, no sabemos nada.
Nos encontramos perdidos, nos cogemos a tientas, el tacto de la seda, el último rayo de sol  alumbra lo que empieza.
Pieza por pieza, creamos esta historia, despacio, sin prisa, nos dejamos llevar por la brisa de la noche, que nos engulle, la oscuridad, la sensación de estar viviendo, de poder volar.
Camino lentamente, tus brazos me rodean, cierro los ojos sin dudarlo, nuestros labios se besan, como nunca, como siempre, deseando lo que se desea.
''No finjo, princesa, fuimos lo que fuimos y el pasado no regresa.''
Te aparto, me miras, sonrío a escondidas, marcho por los pasillos, acariciando las falsas mentiras. La luz de la luna ilumina mi camino, camino frío, pero en el sendero se que ando contigo.
Me sigues, me buscas,  me tienes,  siempre me tendrás. Que aunque caiga, si es contigo, me vuelvo a levantar, y es verdad, que no existen dos si uno no quiere, que mi uno ya está escrito, que sin ti mi uno muere.
No voy armada, mi única arma es el estar enamorada. Cierra los ojos, ciegamente ves que no ves nada. No nades, no te ahogas, no flotas en el agua, flotas en la nube de sensaciones que creas con tus miradas.
Confía en mi, nos faltó tiempo, nos sobraron palabras, lo rápido debe ser mas  lento y las palabras más claras, a caladas, no quiero frases quiero realidades,  que el tiempo en tanto que mata promesas olvida verdades. Que lo dicho se lo lleva el viento, que lo hecho se lo queda el tiempo, que no miento si digo que en el centro encuentro más amor que sufrimiento.
No desistas, soy un mapa abierto que señala lo concreto, mis movimientos los conoces, hasta el más mínimo defecto, lo ves perfecto, mi decreto, tu  perdición, no hay secretos, tentación.
Tras esa puerta de madera se encuentran todos nuestros sueños, yo ya he entrado, te toca  a ti ver todo lo que tanto has esperado.
Las chispas de la felicidad te saltan por el cuerpo, cara a cara, tu mirada, tú,  me tienes atrapada. Tu respiración me susurra, tu corazón me grita, dinamita, que lo que tenga que  ocurrir ocurra sin previa cita.
Mano a mano, se libra una batalla de sentimientos, tú y yo, vivos en vida, muertos en celos, mi felicidad, tus pensamientos, la hora de la verdad, momentos perfectos que hacen creer que no es nada real.  ''Pequeño,  si esto es un sueño, no quiero despertar. Le echo valor, le pongo empeño, que nuestra realidad sea soñar.''
Nuestros dedos se entrelazan, la luz desaparece, lentamente, el pulso crece, nuestras sombras se estremecen.

Lo que es, es, y lo que no fue, no pudo ser, desaparecer, sentir lo nunca sentido, respiro, soy lo que soy, y lo que no soy no lo he sido, te miro, lo malo ha desaparecido, soy feliz, contigo.

domingo, 3 de junio de 2012

El horizonte


Miras al horizonte, esa fina línea que separa el cielo del infierno, un infierno también llamado ''Tierra''. Está tan lejos y a la vez tan cerca, puedes llegar a tocarlo con la yema de tus dedos, tan solo estirando un brazo, y sin embargo no llegas a alcanzarlo ni corriendo con todas tus fuerzas. El sol se esconde detrás de ese inmenso abismo, la oscuridad, las tinieblas, los miedos se encuentran allí, en lo desconocido. Los atardeceres más preciosos han ocurrido en ese lugar, los arco iris más perfectos han tenido su fin en esa recta, los ''te quiero hasta donde alcanza el horizonte'', las veces en las te quedas mirando a la nada, pensando en todo, sintiendo mucho, viviendo poco.
Y sonríes como una idiota, creándote historias con la persona a la que más quieres en la cabeza, imaginando un mundo juntos, una felicidad inexistente que te llena completamente, pero te chocas con la realidad, y en la realidad no le tienes, no tienes nada, que son solo simples ilusiones. Y entonces te das cuenta de que eres alguien insignificante en el mundo, que nunca vas a ser querido por nadie, que te pierdes en la multitud de gente con el corazón roto, con tristes promesas sin cumplir, con sueños olvidados, con falsas esperanzas. No eres nadie, tan solo un pequeño punto que se pierde en el horizonte.

sábado, 2 de junio de 2012

La noche es joven, como nosotros


La noche es joven, como nosotros. La brisa del verano grita nuestro nombre, vamos a dejarnos llevar, vamos a hacerle caso a nuestro corazón, vamos a silenciar nuestra conciencia, vamos a dejar los rencores a un lado, vamos a empezar a volar. Vamos aprovechar cada instante, vamos a comernos el mundo, vamos a ser felices, a vivir cada día como si fuese el último, pues tal vez lo sea. Vamos a tatuarnos una sonrisa en la cara, vamos a hacer lo que nunca nadie ha hecho, vamos a cometer locuras de las que nuca nos arrepentiremos. Porque para eso está la vida, para hacer los sueños realidad, para sentir únicamente lo bueno y guardarlo como recuerdo, para olvidar lo malo, para ser quien realmente eres, sin importar lo que piensen, sin importar lo que digan. Tú eres tú, y nadie va a cambiar eso. El calor del verano te trae buenos recuerdos, la música te llena de sensaciones únicas, risas de fondo que se confunden con las olas del mal, unas guitarras te llenan de calma, corres, sientes el viento en la cara, frenas brúscamente, coges aire, cierras los ojos, eres libre.

sábado, 12 de mayo de 2012

Este es el momento


Es el momento de escapar del mundo, de gritar con todas tus fuerzas lo que nunca has podido, de ser libre por primera y última vez, de masticar las experiencias y escupir lo primerizo. Romper todos los esquemas, no vas a pagar por ello, nunca vas a pagar por nada, pasar de ser el diablo a ser un simple hada. Saltar al vacío, llegar a lo oscuro, viajar por lo escondido, por donde nunca nadie estuvo. Desafiar a la muerte, escapar de los cielos, sortear el infierno y acabar en una realidad completamente diferente. Es el momento de descubrir los secretos más ocultos, las verdades más reales, las mentiras mejor guardadas, las segundas falsas versiones, la otra cara. Despegar hacia lo desconocido, corres sin rumbo, sin pausa, con prisa.
Es el momento de quemar el agua, de mojar el fuego, de ver lo invisible, de hacer lo imposible. De matar lo muerto, de vivir lo vivido, de pensar que los sueños no son tiempo transcurrido. Es el momento de intentar adivinar quien eres en verdad, comerte el mundo contigo dentro, de suspirar cuando no hay aire y empezar por el último intento.
Es el momento de sonreír cuando no te queda nada, de abrazar a tu enemigo, no confiar en tu manada. Explotar hacia dentro, vivir del cuento, susurrar a voces en un transcurrido desierto. Beberte a morro la vida, saciar tu sed con arena, ser el último en ser el primero y empezar por el final del año, Enero.
Escribir sin ojos, sin manos, que el corazón se te salga del pecho, tocar techo, ir despacio, nunca ser alguien de provecho. Jugar con miradas nocturnas, que se pierden en la noche, iluminadas por la luna. Caminar por el agua del mar, esnifar las estrellas, pincharte las ganas de soñar, fumarte la vida, gastar botellas. Empezar una guerra donde no había nada escrito, y si algún día resucito, quiero dejarlo solo en un mito.
Es el momento de sentir el más agónico de los dolores, de morirte de risa, literalmente. Vivir para morir, morir por haber vivido, ni siquiera sonreír, pero tampoco haber sufrido.
Ver a través de lo opaco, no ver lo que tienes delante, que se te presenten oportunidades cada poco rato, tener trescientos amantes. Amar por obligación, enamorarte de lo prohibido cuando te lo dicta una canción que ha escrito el destino, sin karma ni suerte, sin vida ni muerte, ser débil, ser fuerte, estar solo, tenerte.
Este es el momento.

sábado, 5 de mayo de 2012

Parece que nos gusta sufrir por amor.


Parece que nos gusta sufrir, sufrir por amor. Parece que no queremos ser felices, que si no lo pasamos mal nos falta algo. Que necesitamos llorar por cosas simples y darle demasiadas vueltas a algo que no tiene ningún sentido. Que nos encanta meternos en un círculo de indecisiones y ralladas varias solo por placer. Que encontramos la felicidad en lo que nos hace daño, pero no por ello vamos a renunciar a quererlo. Nos fijamos una meta, conseguir lo imposible, o lo probablemente inalcanzable, y no queremos salir de ese camino aunque nos cueste la vida. Le damos toda nuestra felicidad a una persona, pero cuando esa persona no está, ya no nos queda nada. ¿Porqué nos tratamos tan mal a nosotros mismos? ¿No nos vale simplemente con intentar ser felices con lo simple? No, necesitamos tener lo más complicado, lo que más nos va a costar conseguir, aunque no sintamos absolutamente nada, lo queremos, y vamos a luchar por ello cueste lo que cueste. Escuchamos a nuestro corazón, cuando nuestra cabeza guita ''¡Basta!''. Sonríes por fuera, te estás muriendo por dentro. No hay nada que duela más que decirle ''Hola'' a quien antes decías ''te quiero'', saludarle con dos besos en vez de con un abrazo, no poder decirle todo lo que sientes por no empeorar las cosas. Lágrimas perdidas, momentos que intentan ser olvidados, canciones que te traen recuerdos, antes buenos, ahora insufribles, fotografías, sueños.
Darlo todo por una persona y no recibir nada a cambio, no poder sacarte su recuerdo de la cabeza cuando esa persona lo que quiere es sacarte de su vida, hacer lo imposible por conseguirlo cuando, en realidad, es imposible conseguirlo.
Que difícil es ser feliz, cuanto nos gusta sufrir.

martes, 1 de mayo de 2012

Cómo te sientes, cómo eres o cómo vives.


No eres fan de un grupo por seguirles desde el principio, sino por hacerlo hasta el final. Un grupo es algo más que una canción, que un aspecto o que un nombre. Un grupo es una unión, un conjunto de personas que hacen que una simple melodía te llegue a todos tus sentidos, que despierte sensaciones que nunca has sentido, que con un par de frases describa perfectamente cómo te sientes, cómo eres o cómo vives. Te hace sentirte orgulloso de pertenecer a algo, de seguir un camino, de poderte definir como ''fan''.
Un fan no es un simple seguidor, una persona que escucha música por diversión o que necesita entretenerse con algo. Un fan es un componente de una familia, una pequeña parte de un todo, una persona que se identifica, que se siente a gusto escuchando canciones que le describen exactamente como es, que estará con ellos en los buenos y malos momentos, que se enamoró de su música desde la primera vez que les escuchó y que se pregunta cómo no les conocía antes.
La música no hay que escucharla, hay que sentirla. La música siempre va a estar ahí, cuando ya no te quede nada, cuando lo des todo por perdido, cuando creas que estás acabado. Que una canción puede ayudarte más que mil palabras, puede darte fuerzas o ánimos. Ponte los cascos, cierra los ojos, respira profundo, sonríe. La música hará el resto.

lunes, 23 de abril de 2012

A diez pasos de ti

A diez pasos de ti. Nos miramos fijamente. Lo único que nos separa es una mínima distancia y el aire que corre entre nosotros grita que te bese. Doy un paso. Respiro lentamente. Mi corazón a nueve pasos de ti  y un sentimiento  fuerte. Das un paso. Sonríes tímidamente. Nuestra vida es un ocho tumbado que solo vive el presente. Doy un paso. Sin apartar la vista. Solo quiero pasar las semanas o contigo o deprisa. Das un paso. Miras hacia otro lado. El cansancio de la espera hace eterno el rozar tus labios. Doy un paso. Ahora sé que te tengo. Cinco mil escalofríos recorren todo mi cuerpo. Das un paso. A tan solo cuatro metros. Con solo cuatro palabras te digo  ''te echo de menos''. Doy un paso. No puedo esperar tanto. Solo quiero poder abrazarte y contigo volar alto. Das un paso. Dos almas desgastadas. Dos vidas paralelas que acabaron encajadas. Doy un paso. Entre cruzamos las manos. Solo quiero que este beso llegue antes que el verano. Das el último paso. Dos almas se hacen una. Que el ''siempre'' sea siempre, que nunca exista el ''nunca''.

viernes, 20 de abril de 2012

Sigo siendo la misma idiota.

Quiero ir donde quiera mi corazón, donde admita mi cabeza, donde me lleve mi cuerpo. Ando en círculos, buscando una salida, buscando el principio de todo esto, intentando adivinar el final. Sigo sintiendo esos escalofríos al oír tu voz, mi corazón sigue saliéndose de mi pecho cada vez que te abrazo, el pulso me sigue temblando cada vez que te miro a los ojos. Sigo queriendo un mundo contigo, cuando lo único que tengo no es nada. Sigo encontrando en ti mi razón de ser, mi felicidad, la razón por la que sonrío, la razón de empezar algo nuevo, la razón de ser yo misma, sin mentiras. Sigo pensando en ti en cada momento de mi vida, sigo sonriéndole a tu recuerdo. Sigo siendo completamente imperfecta, y sigo buscando tu perfección. Sigues apareciendo en mis sueños, sigo desapareciendo poco a poco de tu vida. Sigo escondiéndome en las sombras para buscarte, cuando tú lo iluminas todo con tu presencia. Sigo sin entenderme a mi misma, sin ordenar mis pensamientos, sin saber qué hacer conmigo.  Sigo repitiendo la misma historia, queriéndote en silencio, odiándonte falsamente. Sigo ocultando mis sentimientos detrás de un velo de indiferencia, respuestas bordes y preguntas fáciles. Sigo matándome a mi misma por hacerlo todo tan difícil, sigo gritando en silencio. Sigo arrugando los folios de mis recuerdos contigo y sigo lamentándome cada día. Sigo queriendo abrazarte y no soltarte nunca. Sigo pensando que para mi lo eres todo, y yo para ti no soy nada. Sigo siendo la misma idiota que un día se enamoró de ti, y que, por más que lo quiera, no te puede olvidar.

jueves, 19 de abril de 2012

Un día cualquiera, una noche cualquiera, en un momento cualquiera.


Un día cualquiera, una noche cualquiera, en un momento cualquiera. Me encuentro sentada delante de mi ordenador, inmóvil, con las manos en el teclado, sin hacer ningún movimiento. Lo único que aparece en la pantalla es una hoja en blanco con estas tres primeras líneas escritas. El frío de la primavera entra por la ventana y puedo oír una música de fondo, aunque no le presto mucha atención. Detengo mi mirada en un punto fijo, quieta, tranquila. Cierro los ojos, mi mundo se convierte en completa oscuridad.
No hay nada que me preocupe, no estoy triste, aunque tampoco estoy feliz.
En un instante noto que me elevo, que la silla que me sustenta ha desaparecido, convirtiéndose en una nube esponjosa que me levanta hacia el cielo. Siento como los rayos del sol iluminan mi rostro, como vuelo.
Pero mi corazón empieza a latir mas rápido cuando oigo algo que me suena familiar, algo que ya he vivido. Lo que escucho son mis padres, hablando conmigo, cuando tan solo tenia unos pocos meses. Mi risa, lo feliz que era. No puedo evitar dejar caer una lágrima. Derrepente todo se oscurece y se aclara en un instante. Ahora oigo a mucha gente, muchos niños. Un llanto de mi infancia, una amiga que me consuela, que lo es todo para mi. De esta forma se van sucediendo recuerdos bonitos, los pocos recuerdos verdaderamente felices que he tenido en mis 16 años de vida. Pero, a pesar de todo lo que siento, de todo lo que está ocurriendo, no me atrevo a abrir los ojos. Todo esto es algo demasiado especial para ser verdad, y no quiero que se acabe nunca. El último recuerdo, el más reciente, es un abrazo. Uno de esos abrazos que te hacen sentir viva, feliz, a salvo. Sé donde estoy, sé con quien estoy, y me atrevo a abrir los ojos. Ese abrazo me lo daba ella, la persona en la que más confió en mi vida. Me siento a salvo, me siento bien. Seguimos abrazadas, las dos sonreímos. Pero ese momento dura unos segundos. Después, todo se oscurece. Vuelvo a volar, vuelvo a mi habitación, sentada en frente de mi ordenador, y con toda esta historia escrita.
No quiero mirar al pasado, quiero mirar al presente. Quiero quedarme con lo bueno de cada momento. Las amistades vienen y se van, pero las que se quedan, esas amistades valen mucho.

viernes, 13 de abril de 2012

Atrapada en un ataúd a cuatro metros bajo tierra.


Atrapada en un ataúd a cuatro metros bajo tierra.
Abro los ojos, todo es oscuridad. Me inunda una sensación de vacío, soledad, confusión, no sé como he llegado hasta ahí. Hay sangre, o al menos eso noto. Frío. El oxígeno es escaso y el tiempo corre.
Empiezo a dar golpes a las tablas de madera que me oprimen, las paredes acolchadas me empiezan a asfixiar, el peso de la tierra sobre la tapa del ataúd hace que mis intentos de escape sucedan en vano, tengo que salir de ahí, no quiero morir. Grito, pero nadie puede oírme. Agónicamente paro, me calmo lo justo para intentar hacer memoria.
Fue una noche larga. Estaba sola en casa, pero no en la ciudad, sino en una pequeña casa en el campo. Mi familia había salido, y me encontraba en mi habitación únicamente con mi perro. Las hojas de los árboles susurraban canciones tenebrosas, los búhos me alertaban del peligro, el viento gritaba mi nombre. Mi perro me advertía con la mirada, pero yo no le hice caso a nada. Se fue la luz, noche cerrada. Un golpe seco, un estruendo fue lo que desencadeno todo lo demás. Portazos, ruidos, gritos. Muebles caídos, puertas arañadas, siluetas difuminadas dirigiéndose hacia mi. Mi corazón latía a mil por hora, no podía escapar, estaba perdida.
 Lo ultimo que recuerdo fue el tacto de un pañuelo en mi rostro, dejándome sin respiración; la caricia de mi perro, lamentando lo que estaba sucediendo; la perdida del sentido.
Contengo la respiración, sé que ahí fuera no hay más que desierto, que nadie sabe donde estoy, no lo se ni yo misma. Espero a la muerte sin poder hacer nada, me bloqueo.
Miro fijamente al techo de la caja de mi muerte. Una luz blanca aparece en mi campo de visión. La sigo, quiero respuestas. Quiero saber el principio de todo esto, quiero saber el final.

martes, 3 de abril de 2012

En efecto.

Con los ojos cerrados, el sol me daba en la cara, haciéndome sentir bien. Era verano, notaba el calor en el ambiente y una brisa fresca. Yacía en un césped, todo era campo, era como un manto inmenso verde manchado por algunas pequeñas flores de colores. Respiro profundamente, pocas veces he podido respirar un aire tan limpio, pues el aire de ciudad está bastante contaminado. Lleno mis pulmones de aire fresco, y me atrevo a abrir los ojos. En un instante, el sol me ciega, pero pasados unos segundos puedo verlo todo con claridad. El césped llegaba donde no alcanzaba la vista, no había ni una nube en el cielo, pero no hacía excesivo calor. Las montañas a lo lejos hacen que las vistas sean impresionantes. Pero más impresionante aún era la persona con la que estaba. En efecto, era ella. Estaba tumbada, como lo estaba yo hace unos instantes. El sol le iluminaba la cara haciéndola brillar como un ángel, era lo más bonito del paisaje, ella. No pude evitar sonreír al verla. Me tumbé a su lado, apoyando mi cabeza en mi mano. Era preciosa, y me pareció ver que sonreía. Sabia que le estaba mirando. Abrió los ojos, me miró con una sonrisa de felicidad en la cara. Se inclinó hacia mi, en la misma postura. Mientras le miraba a los ojos le dije ''los sueños se pueden hacer realidad, si te lo propones. Tú eres mi sueño hecho realidad.''

sábado, 31 de marzo de 2012

Dos.

Dos, el número de nuestra vida, el número por el que nos guiamos, el número por el que vives. Dos padres que nos dan la vida; dos son los ojos que tenemos, que nos ayudan a ver la vida desde diferentes perspectivas, a vernos a nosotros mismos, ver el mundo; dos son las piernas, que nos sustentan, los brazos que nos impulsan, las manos con las que podemos tocar el cielo; dos son los oídos, con los que podemos escuchar las más hermosas melodías; dos son los movimientos del corazón, que nos mantiene con vida; dos son los caminos a seguir, el bueno y el malo, el que nos dará la felicidad o el que nos perderá en el olvido; dos son los principales sentimientos, amor y odio, incompatibles y a la vez tan semejantes; dos son las personas que se quieren, sean del sexo que sean, el amor es solo uno. Luego llegará una tercera persona que querrá hundirte, pero tres son multitud. Dos son los corazones de dos enamorados, un único sentimiento, dos cuerpos. Solo dos segundos son necesarios para que se junten dos labios, para sentir doscientos escalofríos recorriéndote el cuerpo;  dos amigos que te ayudan en los malos momentos, que te hacen reír en los buenos, dos minutos con ellos es suficiente para ser feliz; dos oportunidades de hacerlo bien, de perdonar; dos vidas separadas que no se conocen, y nunca se conocerán; dos miradas que se cruzan, dos manos que se entrelazan, dos suspiros, una esperanza; dos son el cielo y el infierno, el recuerdo y el olvido; el ayer, al que no hay que volver, el mañana, que ya está escrito.

martes, 27 de marzo de 2012

El reflejo


Aquella pesadilla le había hecho creer que era algo real, que había sentido y había vivido, acelerando los latidos de su corazón, provocandole el llanto y un despertar brusco.
Yacía en su cama, las lágrimas recorrían su rostro haciendo que su primera visión del día fuese tenue y distorsionada.  Cuando abrió los ojos, una sensación de seguridad le llenó por completo, no había sido más que un sueño. Se levanto, aún temblando, y se miró en el espejo de su habitación. En efecto, ella estaba bien, sana y salva, pero se dio cuenta de que no todo estaba bien.
Miró su figura en el espejo, aquella persona que estaba reflejada, ella, le decía algo con la mirada, algo inquietante, le llamaba. Acercó su mano lentamente hacia el espejo, con miedo, queriendo averiguar qué estaba pasando. El reflejo hizo lo mismo, repitiendo el movimiento hacia ella. Cuando estaba a escasos milímetros del espejo, la silueta reflejada le agarró la mano, de forma rápida y segura, pero no le dejó escapar. Ella se quedó paralizada, no podía ser. Su pesadilla se estaba volviendo a repetir.
La figura de ella misma le arrastró al otro lado del espejo. Todo era oscuro, siniestro, pero lo que más le espantó fue ver que todos sus miedos se encontraban allí, y no podía escapar de ellos.
Miró a la silueta que le había agarrado, con cara de terror, y vio como esta se iba haciendo cada vez más vieja, sin haber disfrutado de su juventud. En ella vio su miedo por desperdiciar su vida, por no aprovechar las oportunidades, por malgastar su tiempo. Vio una oscuridad inmensa, voces, gritos, lugares oscuros de los que no podía escapar. Empezó a olvidar pequeños detalles, que se comvirtieron en grandes recuerdos, pero seguía recordando su miedo a caer en el olvido, a ser ignorante, a no tener un fin en la vida. De repente el suelo se empezó a inclinar, haciéndola resbajar hacia el vacío, viendo su miedo a la muerte muy presente. Se agarró a un saliente, no quería morir, nadie quiere morir. Las lágrimas le impedían ver lo que estaba pasando a su alrededor, como sus miedos se iban cayendo a ese vacío, como todo desaparecía. No logró aguantar mucho agarrada a ese saliente, y, resignada a morir, vio su vida pasar mientras caía a la nada.
Pero la caída fue más corta de lo que esperaba.
Empezó a ser consciente de que seguía viva, pero no tenia el valor de abrir los ojos para saber en que lugar estaba ni para ver más miedos, no quería sufrir mas.
Notó que estaba tumbada, encima de algo blando, ''puede que sean nubes'' pensó, ''puede que esté en el cielo. O quizá este en el infierno, no entiendo lo que pasa''.
No quería seguir con esa sensación de tener la muerte en los talones. Abrió los ojos.
Yacía en su cama,  las lágrimas recorrían su rostro haciendo que su primera visión del día fuese tenue y distorsionada. Parecía un bucle, solo que esta vez fue diferente. Antes de levantarse de la cama, de mirarse al espejo sabiendo que iba a volver a sufrir como nunca antes lo había hecho, se dijo a si misma ''tengo que afrontar mis miedos, luchar contra ellos. Cerrando los ojos y evitándolos, no voy a conseguir nada''. Se levantó decidida, sabiendo que, pasara lo que pasara, lo afrontaría, y lucharía. Se miró en el espejo. La chica del reflejo era ella, pero esta vez era completamente independiente. Le miró a los ojos, transmitía sensación de calma y tranquilidad. Le sonrió, ya no tenia miedo.
''Afronta la realidad, puede que sea mejor de lo que esperas. Inténtalo, se fuerte.''

jueves, 22 de marzo de 2012

Poco a poco, tiempo al tiempo.


Un suspiro, una lágrima, una caricia, una sonrisa, un escalofrío, un instante.
La distancia separa cuerpos, no corazones. La razón no vence al corazón si la mente no se lo permite. Tienes que ser fuerte, cómete el mundo, no dejes que él te coma a ti.
Dale un respiro a tu corazón, eres libre.  La noche llena de oscuridad la luz de la vida, no sientes, solo vives, con paciencia. Te salvan de la caída los mismos brazos que te abrazaron en el pasado, el mismo sentimiento. Tienes muchas horas, el reloj corre rápido, no pienses, no dejes que se pase, solo actúa.  No esperes que las cosas sucedan pos sí solas, si lo haces, estás perdido. Hay esperanzas, para el resto de tu vida, si algo tiene que pasar, pasará.
Estás terminado cuando el tiempo termina y no terminas lo que has empezado. Esa nos es la forma de hacerlo bien, si piensas que el otro lo hará, y el otro piensa lo mismo, nunca vais avanzar. Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Día a día, momento a momento. Poco a poco, tiempo al tiempo.

martes, 20 de marzo de 2012

Tú.

Un parque, enorme, había césped por todos lados. Te veía a lo lejos, un rayo de sol te iluminaba haciendo parecer que todo a tu alrededor no era nada, porque tú lo eres todo, eras la perfección en persona. Se respiraba aire de felicidad, una brisa de verano, luz.
Fui corriendo, mis ganas de abrazarte me impulsaron a ello. En un instante ya estaba detrás de ti, me acerqué sigilosamente, te tapé los ojos con las manos. Esos ojos verdes que, al mirarlos, te hacen sentir en el cielo, te llenan de amor, te deslumbran, embelesan.
Sonreíste, sabias perfectamente quien era. Dijiste mi nombre en una carcajada. Me cogiste las manos, me acercaste a ti. Ese cosquilleo que se siente cuando se esta enamorado, que recorre toda tu espalda, que llega hasta tus dedos, que te hace sentir viva. Tú me provocas esa sensación.
A escasos milímetros de tu boca, un momento demasiado perfecto. Me besaste.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Una noche


Una noche triste y fria
en una playa mojada
las huellas que existian
desaparecen en la nada

Los rayos de sol desmuestran
que los dias tienen final
y que bajo la luna acechan
todos los miedos, el mal.

El viento susurra a momentos
la mente se encuentra dispersa
lo que antes parecia un secreto
ahora es una simple promesa

El mar en calma descansa
la arena cambia de aspecto
todas las sombras olvidadas
tienen alli su encuentro

la oscuridad acecha
las almas salen de sus nidos
los truenos anuncian tormenta
la luz del cielo se ha ido

La noche cerrada sucede
bajo las estrellas apagadas
la luna llena aparece
y da comienzo la manada

Huir no sirve de nada
la voz no existe, no llama
las horas pasan en calma
dan paso a la madrugada.

martes, 13 de marzo de 2012

Dime, ¿qué nos ha pasado?

No soporto la situación en la que estamos. Yo ya no soy yo, esto me está matando. Nos separa un abismo de miedos, mentiras y sentimientos. Se nos da genial fingir que todo va muy bien, que no pasa nada, pero sabemos perfectamente que no es así. No quiero sentir esto que siento, de verdad, lo odio, pero no puedo hacer nada para remediarlo. Mi felicidad se quedó aparcada aquel día a principios de este año. Mi corazón, mi aliento, todo en lo que creo, lo tienes tú. No puedo pasar pagina, no puedo borrar el pasado, no puedo huir de lo que pasa, no es bueno. Es una lucha entre el amor y el odio, entre el recuerdo y el olvido, entre el corazón y la razón, entre tú y yo. No quiero que te vayas de mi vida, quiero que te vayas de mi corazón. No puedo vivir con este sentimiento, sentirte tan cerca, tenerte tan lejos, hacer que no pasa nada, cuando, detrás de esta pantalla, tú sabes perfectamente lo que está pasando. No me das respuestas, o al menos respuestas válidas. ¿Qué quieres de mi? ¿Por qué no veo sinceridad en esta situación? Estamos en la cuerda floja, no te quiero hacer daño, no me quieres hacer daño. Esto no funciona así. Sabes que lo dejaría todo por ti. Es, simplemente, que no te quiero perder. No quiero que te olvides de lo que hemos pasado. Esto me supera, y ya no se que mas hacer. A veces siento que me falta algo, y ese algo eres tú. Dime ¿qué nos ha pasado?

miércoles, 7 de marzo de 2012

Como si estuvieses solo


Cuando crees que todo te sale mal, que todo lo que quieres desaparece, que todo en lo que crees son simples sueños, cuando aspiras a cosas que crees imposibles y que no consigues nada de lo que quieres, sientes que no encajas en ningún lado. Y cuando digo en ningún lado, es en ninguno. Como si estuvieses solo, y nadie supiera lo que piensas o lo que sientes. Como si estuvieses resignado a vivir luchando sin conseguir nada, sin felicidad. Cuando ves que estas cayendo al vacío y no hay nadie para cogerte, los problemas se amontonan y tu vida no puede con ellos, pasas más tiempo pensando que actuando, no te aceptas a ti mismo por como eres, solo te ves defectos, crees que nadie puede tener una vida peor que la tuya o que nadie ha pasado por lo que tú has pasado. Cuando es difícil entenderte, no te entiendes ni tu mismo, cuando lo ver todo gris y no te acuerdas de tu sonrisa, cuando lo único que ve tu espejo son lágrimas, cuando sonríes por fuera a algo que te mata por dentro, cuando no aceptas la realidad como es o la sigues demasiado al pie de la letra. Cuando no sabes en qué o quien refugiarte, pierdes las esperanzas en todo, te derrumbas como si nada de lo que has hecho, vivido, haya valido la pena. Cuando hes cometido muchas locuras que no te benefician, cuando has perdido la fe y no te queda nada en lo que creer, cuando la vida real te parece un agujero negro, cuando todo se convierte en un circulo del que no puedes salir.

 No te digo que seas feliz, no creo en la felicidad. Es imposible ser feliz. Pero si medianamente feliz. Ver lo positivo en lo negativo, solo eso, nada mas. Pi´énsalo, la vida es muy corta para vivirla mal, ¿no?

jueves, 1 de marzo de 2012

La música hay que vivirla



La música es algo más que una simple palabra, que una melodía, que una canción. La música es un sentimiento, y una virtud. No todo el mundo puede apreciarla ni a todo el mundo le parece indispensable. La música es un estilo de vida, es una pasión. La música hay que vivirla, sentirla. No hay nada más perfecto que componer una canción, aunque sea en tu cabeza.
Un piano es un simple instrumento con teclas, blancas y negras, que en un principio parece muy complejo, pero es una forma de vivir. Es lo que me da la vida. Cuando necesito respuestas, simplemente me siento delante del piano, dejo que las ideas pasen de mi cabeza a mis brazos, y bajen por las manos a mis dedos. El secreto es dejarse llevar. Dejar que los dedos vuelen por las teclas, que toquen lo que tu corazón quiere oír, tú le pones la melodía al momento, tú decides tu estado de ánimo, tú mandas. Hay sentimientos que no se pueden expresar con palabras, yo los expreso con la música. La música esta en cada momento de nuestras vidas, aunque no nos demos cuenta. Una canción que te recuerda a alguien, a algo. Recuerdos encerrados en canciones, en melodías o en simples notas. Supongo que es algo raro, pero mi vida no tendría sentido sin música.

sábado, 25 de febrero de 2012

Tú, tu alma, descansa en paz


Un paseo por la playa, serena, calmada. La puesta de sol ilumina tus últimos pasos, las huellas en la arena mojada se van borrando tras tu caminar, la arena, fría, desierta. Los pies descalzos, acariciados por las olas del mar. Los pájaros dibujan brechas en el cielo, haciendo figuras preciosas, perfectas. Tus cabellos como oro esquivan el viento, chocando contra la brisa fresca y ligera del anochecer . La luz se va haciendo tenue, se apaga. El último rayo de sol se divisa en el horizonte, te sientas, esperas.  Escuchas el sonido de las olas que chocan lenta y rítmicamente con la orilla, ese olor a mar, a cielo, a vida. Ese azul que te inunda, que termina en oscuridad. Noche cerrada y solitaria, fría, serena, verdadera. Tú, tu alma, descansa en paz.

viernes, 24 de febrero de 2012

Difícil


Me levante con ganas de empezar una nueva vida, una vida diferente. Pensaba que no ibas a influir en ella, que solo estabas como lo demás, hasta que te vi.
Entonces lo cambiaste todo, mi visión de una vida normal se transformo en una visión de una vida perfecta, especial, una vida que no imagine que existiría.
Te sonreí, y tu me sonreíste, algo dentro me hacia sentir rara, un sentimiento extraño, difícil de explicar.
Desde entonces solo pienso en ese día, en cuando te hable y tu dulce voz me inundo, haciéndome creer que no existía nadie mas en el mundo, solo tu.
Pero ahora, cada vez que no estas me siento triste, y no pasa un solo día que no me pregunte, ¿Por que?
solo quiero volverte a ver.
El otro día cuando me preguntaste que sentía, te dije que no lo sabia, es por que me cuesta aceptar que sigo pensando en ti y aunque no lo veas, en el fondo, te quiero.

No me voy a rendir

No me voy a rendir, eres lo único que quiero. Quiero despertar a tu lado, quiero verte sonreír, y que sonrías por mi, quiero que seas lo primero que vea por la mañana. Quiero oírte decir mi nombre con una sonrisa en la cara. Quiero ser lo último en lo que pienses antes de acostarte. Quiero poder abrazarte, besarte. Quiero llorar, de alegría. Quiero tirarme en un césped junto a ti, y pasarme mirándote horas, sin cansarme. Solo quiero estar a tu lado, con eso me basta. Tú me has cambiado, veo las cosas de otra forma, y me vas haciendo poco a poco más feliz. Esperaré lo que haga falta, porque te quiero. Apareces en mis sueños, y haces que todo sea tan bonito, tan especial, tan... perfecto. Es difícil entenderme, yo tampoco me entiendo, pero me imagino contigo y soy feliz. No quiero un ''siempre'', quiero un ''día a día'', quiero disfrutar de la vida contigo, el resto lo decidirá el tiempo. Pero con un segundo a tu lado me vale. Yo lo tengo claro, no me voy a rendir, eres lo único que quiero.

jueves, 23 de febrero de 2012

Nunca se sabe


Los ojos solo sirven para dar un aspecto y un color a los objetos, pero no es capaz de visualizar el objeto mas importante, el corazón, que del mismo modo, nos hace ver lo que sentimos mientras sentimos que lo vemos, pero, por desgracia, el mundo en el que vivimos,encargado de darnos la vida que necesitamos, se olvido de mostrarnos el valor primero de la propia existencia, la cual, no tiene ni nombre ni forma, pero de alguna manera,siempre esta ahí y siempre nos acompaña,en las buenas y en las malas y si caes,ella es la encargada de hacer que vuelvas a caer, pero también de darte fuerzas para levantarte y darle un sentido a lo ya olvidado, el día a día.
Que mañana puede acabarse todo tal y como lo conocemos, nunca se sabe, hay que darse cuenta de que nacemos, crecemos y morimos viviendo de la rutina y no de la razón.
El camino hacia el fin esta presente en cada suspiro,en cada lágrima,en cada sonrisa,en cada beso....haz todo con pasión y no con presión, deja a la muerte fuentes de lo que tuviste que llorar, pero ahora que sabes que existes,que tienes todo a tu alcance,corre y persigue un sueño,porque la espera mató el amor y el amor mató al corazón.Escucha y siente con algo mas que los sentidos, mata y muere por un sueño, aprovecha, mañana puede ser tarde.
-Diego Soto.

Recordar soñando


Desde que nacemos,estamos condenados a vagar hacia un horizonte, el cual nunca se puede alcanzar, ya que es la linea ultima que llega a captar tu vista. Lo único capaz de alcanzar tu horizonte es el arco iris,capaz de hacerte pensar que la realidad ultima imposible de alcanzar es un acto creado por la naturaleza (agua y luz), por lo tanto, ¿por que no se puede alcanzar? ya que, si pertenece a la naturaleza, pertenece a nuestro mundo sensible, el cual podemos ver, tocar y pues, alcanzar.
Lánzate a buscar tu rumbo en esta vida tan corta y si el horizonte tiene fin pues alcanzalo. Dale mas utilidad a tu cuerpo sensible y mas valor a tu mente, ya que, si eres capaz de recordar soñando, momentos de tu vida ya olvidados, eso quiere decir que tienes mas de lo que eres y eres mas de lo que crees.
Supera tu miedo y lánzate a vivir. Márcate una meta... el rumbo se improvisa físicamente.
-Diego Soto.

Aquella noche


Verano. Noche cerrada. Se escaparon a altas horas de la madrugada, rompiendo las reglas, haciendo lo que se hace en verano, disfrutar de cada momento. Junto con un grupo de gente, hicieron una fogata en un apartado del campo. Todos se sentaron alrededor del fuego para contar historias de miedo, quemar nubes de azúcar o, simplemente, tocar la guitarra y pasar una buena noche.
Él le hizo una seña discreta, se levantaron y se alejaron juntos de la hoguera.
Corriendo hacia una explanada inmensa de césped, el viento les daba en la cara  y se oían las risas de los demás a lo lejos. Sonreía, nunca había sido tan feliz. La brisa de la noche inundaba el ambiente de olor salvaje, libre, era algo especial, indescriptible. Cada vez se alejaban más de la multitud. Pararon en un lugar lo bastante alejado como para estar completa mente a solas. Él sonrió de forma tímida y juntos se tumbaron en la explanada, lisa y esponjosa, como una nube. El cielo estaba completa mente despejado, la oscuridad profunda lo llenaba todo, solo se veían las estrellas brillantes y preciosas. Hacía frío, pero era un frío cómodo, una brisa de verano. Suspiraron al unísono, era todo tan perfecto. Al fondo, en grupo de gente, se oía a uno de los chicos tocando una canción lenta, que hacía el momento más especial aún. Él le contó historias sobre las estrellas, mitos. Pasaron unos momentos de silencio contemplando la belleza del momento.
Se incorporaron, ya no se oía nada, solo los latidos del corazón deseando encontrarse con el otro. Él la cogió de la mano, le miró a los ojos, ojos negro intenso, que le miraban sonriente. Le apartó un mechón de pelo, le acarició la mejilla. Cuando sus labios se iban a rozar, cuando iba a ser un día perfecto que nunca olvidaría, cuando todo era demasiado irreal para ser cierto, despertó.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Quiero coger todos mis sentimientos y llevarlos lejos, donde no pueda verlos.



Quiero coger todos mis sentimientos y llevarlos lejos, donde no pueda verlos. Porque no quiero seguir viviendo con ellos. El daño que se hace queda hecho, y nada lo puede reparar. Demasiadas lágrimas en vano, demasiado dolor sin ser curado. Tengo todo lo que no quiero, me desespero, no aprecio lo que tengo, sea malo o bueno. No hay un momento que no piense, que mantenga mi mente alejada de problemas, que vea lo positivo de la realidad, aunque sea escaso. Lo que oculta una sonrisa y unos ojos tranquilos no son mas que mentiras y sufrimiento. Daría mi vida por ser otra persona, pero no me arrepiento de quien soy, de lo que he hecho. Me arrepiento de lo que no tuve el valor de hacer, y ahora me lamento. Solo hay una vida, una oportunidad, lo que puede ocurrir solo tiene un lugar. No saber aprovechar las oportunidades por miedo o por críticas. Quiero disfrutar de lo que tengo, pero no lo hago, no quiero. Quiero, pero no puedo. No encuentro excusas, mi subconsciente me traiciona y no tengo las fuerzas suficientes para decir lo que siento. Sentir a alguien tan cerca, tenerle tan lejos. Vivir a base de sueños al no poder afrontar la realidad, contenerse las ganas de gritar, ahogar tus pensamientos bajo la lluvia, donde las lágrimas no se puedan ver, sentirte desplazado, no encontrar tu lugar y frustrarte hasta un punto máximo por luchar a cambio de nada. Te faltan palabras, te sobran pensamientos, no hay nada ni nadie que te entienda, que te salve. Demasiado odio acumulado, demasiado amor no correspondido, demasiado tiempo perdido, demasiado miedo. Solo quiero coger todos mis sentimientos y llevarlos lejos, donde no pueda verlos.