sábado, 30 de junio de 2012

Ya no creo nada de lo que dices


No me jodas más de lo que ya me has  jodido, mis sonrisas te demuestran que en este juego has perdido, has podido tenerme, has pedido perderme, piensa que el pasado puso ideas para entenderme. Pero ya no, ya es suficiente, mientes, ¿Quieres recuperarme? Ni lo intentes. Parece que no lo entiendes, que cuando me des la espalda yo te enseñaré los dientes, no me tientes, sé que no solo estas en la mia, sino en una y más mentes, no sabemos qué pretendes. Ya no creo nada de lo que dices, no me hipnotices, siempre lo has hecho, pero has tocado techo, el mero hecho de sacar pecho  ha hecho de lo suelto estrecho. Y esto ya no me queda bien, no es mi talla, no es mi estilo, lo asimilo, pero ya no hay nada que hacer, ver el amanecer con tu cara dibujada, tirarle piedras como símbolo de que ya no importas nada. Y ahora pienso, en tantas palabras, tantos momentos falsos que creabas, y lo bien que quedabas, para nada eres la persona que quieres ser, mirando al ayer eras lo que yo tanto esperaba. No te entiendo, anda vete y cierra la puerta, y no vuelvas, no tengas el gusto de dar de que hablar, en boca de todos vas de mano en mano, como moneda, como el azar. Mientes más que hablas, escuchas y no callas, mayas apretadas alrededor de esta historia de carcajadas. Porque, esto no me lo tomo en serio, soy más de lo que puedes esperar, mis pensamientos gritan en estereo, pero mi corazón se calla, y se ralla por tus mierdas que no nos llevan a nada. Vamos, tú lo que quieres es verme sonreir, para quitarme la sonrisa de una hostia y disfrutar viendome sufrir, por ti, vivir ha sido el mayor reto, cada dia, cada mierda me espera cuando me despierto.
Olvidalo, olvidame, ya he tenido suficiente, tantas lágrimas derramadas que han creado una fuente, en la que nado, con agua de dolor y depresión, solo quiero estar bien sin ninguna segunda intención.

sábado, 23 de junio de 2012

Diviértete


Dime, ¿Qué quieres de mi? ¿A qué estamos jugando? Entre la vida y la muerte, yo no sé qué decirte, no sé qué hacer. Mírame a los ojos, ¿Qué ves? A ti, tu reflejo en ellos, que es la sombra de mis pensamientos, tú. Vivo queriendo morir, por ti. ¿No has tenido suficiente? Vamos a por otra. Sírveme una copa de sueños, tíramela a la cara. Puedes hacer una alfombra con mis ilusiones y pisarla siempre que quieras, eso es lo que haces. Rompe mis sonrisas, ponlas en la palma de tu mano y sopla, que vuelen, que se esfumen, que sean imposibles de recuperar.
Qué fácil es todo para ti, ¿No? Tu tacto son como cuchillas, me cortan en mil pedazos la piel, el corazón. Sangro, me muerdo el labio inferior al verte y sangro. Caigo inconsciente, tus ojos me miran fijamente en sueños, y me deboran. Quiero respirar el aire que tú respiras, ese que conviertes en humo, que me asfixia, que me mata por dentro, como tu recuerdo, poco a poco. Esa canción, también puedes hacerla tuya, cambiarla a tu gusto, manejarla, como haces conmigo.
Tu voz, ¿Qué ha sido de ella? Esa que me deja sin respiración con solo una palabra, y me muero por escucharla, literalmente. Coge mis suspiros por ti, haz que sean el único aire que pueda respirar, y al escaparse de mis pulmones me quede vacía, sin ti, sin nada. Venga, diviértete jugando conmigo, como una marioneta encerrada en una caja, de la que no puedo salir. Me tienes atrapada. Coge todas esas promesas que hicimos, esas que nunca se han cumplido y que sabes que nunca se cumplirán, estrangula con ellas mis sentimientos, que no vivan, que mueran, es lo mejor que puedes hacer con ellas.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Te lo voy a decir, tú nos has llevado hasta aquí. Porque solo tú sabes manejar cada situación a tu favor, me dejas sin opciones. Apaga las luces que iluminaban mi felicidad, venga, hazlo, sabes que quieres. ¿ves todos esos ''te quiero''? Mátame con cada una de sus letras, es más fácil que demostrármelo.

¿Lo ves?



Mira al cielo, mira las estrellas, las he puesto ahí para ti. He encendido las luces de la noche, para que nos iluminen, cada una de ellas son un pedazo de mi, y son todas tuyas, todas y cada una de ellas. ¿Las estrellas fugaces? Deseos de estar contigo que se escapan corriendo solo para ver tu sonrisa, para ser el motivo de tu felicidad.
Mira la luna, ¿La ves? Es todo lo que te quiero, ¿Sabes dónde empieza? ¿Sabes dónde acaba? Exacto, no tiene fin. Cada cráter de esta es un recuerdo contigo, a tu lado, inolvidable, perfecto. Como tú. Su lado iluminado, tus virtudes, su lado oscuro, tus defectos. Para mi, virtudes. Porque eres la perfección.
Mira al horizonte, el sol poniéndose. Sus últimos rayos dibujan tu nombre, que se refleja en mi rostro, como lo haces tú en mis pensamientos. Iluminan las nubes, mil colores en el cielo, todo para ti.
¿Ves la línea delgada que separa el cielo de la Tierra? Síguela, ve corriendo hasta su fin. Cuando llegues a él dejaré de quererte, pero eso no va a pasar nunca.
Toma mi mano, escapémonos de la realidad para estar solo tú y yo, nadie más.
Coge aire, de una bocanada, ese aire fresco que entra en tus pulmones es mi felicidad, y tú la tienes toda. Suspira, cada suspiro tuyo son mil escalofríos de felicidad que me recorren el cuerpo. Esto, tu corazón, guia mis pasos por la vida, guia mis sentidos, mis pensamientos, me mantiene viva, como a ti. Pero, fíjate en lo más precioso del paisaje. ¿no lo ves? Yo si. Eres tú.

jueves, 21 de junio de 2012

Hielo


Un día cualquiera, caminando por una calle de Madrid, el sol hace que el ambiente sea pesado y caluroso. Es verano, veo a mucha gente dando vueltas, con rumbo fijo, o sin él, todos centrados en sus pensamientos o conversaciones, dándole vueltas a ideas, con prisa, sin tiempo, sin fijarse en lo que pasa a su alrededor. Con las manos en los bolsillos, los cascos puestos y la música a tope camino hacia mi destino, mirando al cielo, al norte, al horizonte que marca la silueta do los edificios hasta donde alcanza la vista.
Poco a poco, el bullicio de gente se va haciendo menos espeso, en la calle solo quedan unas pocas personas que van desapareciendo por segundos. El cielo despejado se llena de nubes que lo nublan todo, despacio, pero numerosas. No queda nadie a mi alrededor. ''Qué raro'' pienso, teniendo en cuenta que estoy en el mismo centro de la capital. Suspiro, a pesar de las nubes, sigue haciendo el mismo calor bochornoso que lleva haciendo semanas, típico ambiente de verano. Pero de ese suspiro sale vaho, esa pequeña nube que sale de tus pulmones llenos de aire caliente en un día de invierno. ''Esto es imposible'' dice mi cabeza, es verano, en verano no pasan estas cosas. Sorprendida, me quito los cascos y me doy cuenta de la situación. A lo lejos, veo que los edificios se van congelando poco a poco, desde las azoteas de los rascacielos inmensos hasta las pequeñas viviendas, como si una ola invisible los envolviera, una ola helada que ha aparecido de la nada. Estoy sola en esta calle y lo primero que pienso es en correr, huir de ese monstruo helado que se dirige hacia mi, que no puedo parar, que es como una pesadilla en la realidad .
Corro, con todas mis fuerzas,  pero el aire se está volviendo frío, muy frío, y me entumece las extremidades, haciéndome moverme con dificultad. Miro constantemente atrás, esperando que esa ola de hielo desaparezca o cese, pero no es así, se va acercando mas a mi y a penas me quedan fuerzas para seguir corriendo. En un instante, el hielo me alcanza  una pierna, haciéndome detenerme bruscamente, intentando librarme de esta muerte segura. En vano.m
El hielo empieza a congelarme el cuerpo, de pies a cabeza, pero tengo una sensación extraña. Ese hielo me congela solo superficialmente, sigo viva, pero helada, como un cubo de hielo humano, atrapada en una coraza de la que no puedo salir, de la que no me puedo librar ni con todas mis fuerzas.
Sin poder moverme, veo toda la ciudad desierta helada, como si hubiesen tirado un manto blanco sobre ella. De repente, una figura sale de un portal, rompiendo una puerta congelada con toda facilidad, como si estuviese acostumbrado a hacerlo, como si fuese su rutina, como si no se diese cuenta de que todo lo que está pasando es totalmente extraño y sin sentido.
Se va acercando a mi, pausadamente, con paso firme. No logro verle la cara, pero sé que le conozco. Su olor a unos centímetros de mi me resulta familiar, pero solo puedo ver una imagen distorsionada de su rostro.
Se presenta frente a mi, mirándome fijamente a los ojos cubiertos por una fina capa de hielo. No noto dolor, podría pensar con claridad, aunque en este momento es lo último que hago, mil pensamientos me rondan la cabeza, no me creo lo que está pasando.
Acerca su mano a mi barbilla, y noto su piel cálida, acogedora y suave a través del hielo que me cubre. Entonces me doy cuenta, está cubierto de llamas, por todo el cuerpo, mientras yo sigo totalmente congelada. Se acerca lentamente a mis labios, y me besa. Ese beso tan cálido hace que el hielo vaya desapareciendo, que se esfume.  Era el fuego que necesitaba para vivir, para escapar del mundo y meterme en una simple fantasía que no tiene nada de real. Me ha salvado la vida, me ha devuelto a la vida.

miércoles, 20 de junio de 2012

No me intentes entender

Suelo decir las cosas sin pensar, así me va. También suelo darle demasiadas vueltas a las cosas, y eso no es bueno, al menos no para mi. También soy muy difícil de entender, no me entiendo ni yo misma, y eso no me gusta. No hay nada mejor que ser una persona simple, sin preocupaciones, feliz. Pero no, a mi me gusta liar las cosas y acabar mal. Nunca me quedo sin palabras, siempre tengo algo que decir, y a veces debería callarme y dejar que las cosas sucedan solas. Me escondo detrás de respuestas bordes, de las que me sorprendo yo misma, no soy así y nunca lo he sido y no sé porqué me comporto de esta manera. Muchos pensamientos juntos dan vueltas por mi cabeza, y no logro decir algo sensato, de mi boca solo salen incoherencias que estropean todo. Esos momentos en los que dices algo con una decisión impresionante y, justo después de decirlo te das cuenta de que no es lo que piensas en absoluto, pero ya es demasiado tarde. Soy totalmente bipolar, y no lo digo porque esté de moda, sino porque es verdad. Un día te puedo querer, al día siguiente te puedo llegar a odiar totalmente. También dicen ''Del amor al odio solo hay un paso'', y yo creo que es verdad, pero también creo que no odias a la persona que quieres, sino que odias el no poder tenerla. Ya no me creo ni yo todo lo que digo, porque nunca tengo claras las ideas. Meto mucho la pata, muchísimo, y quizá por eso estoy en esta situación. Solo quiero dejar de complicarme tanto la vida, intentar ser feliz, tener la capacidad de ignorar las cosas malas de mi vida y coger solo lo bueno, como hace mucha gente. Pero no puedo. O no quiero. Paso más tiempo pensando que actuando, aunque cuando hay que tomar una decisión, la tomo sin pensar. No me intentes entender, no lo vas a conseguir.

-A.


Abro los ojos. Me encuentro frente a él, sonriéndome, como siempre. Un día cualquiera, un momento cualquiera, en un lugar cualquiera. Noche cerrada, a lo lejos se oye la música de un grupo de amigos, tocando la guitarra, disfrutando del verano, como nosotros.
Le miro a los ojos y me sumerjo en ellos, ojos oscuros, como esta y tantas noches; cálidos, como un abrazo de esos que duran minutos pero te parecen segundos, de los que nunca te quieres soltar, de los que llevas deseando dar tanto tiempo; brillantes, como las estrellas que hacen de techo en este lugar, que iluminan nuestras ganas de estar juntos, de que nunca acabe este momento; seguros, que te hacen sentir en el mejor lugar del mundo, a salvo; preciosos. La brisa del verano es tenue, nos envuelve. Como siempre, el mundo se para a nuestro alrededor, todo va más lento, aprovechando cada momento. Sobran las palabras, muchos sentimientos.
Derrepente, en medio de ese caluroso ambiente, en esa noche que precede un día de sol cegador, aparece una pequeña gota de lluvia de ese cielo despejado, que roza mi rostro, seguida de otra que cae en mi mano. Un escalofrío me recorre todo el cuerpo y me hace estremecerme. Todo es precioso. Me coge de la mano, y las gotas de lluvia siguen callendo pausadamente. La gente se va, pero la música se queda, en nuestra cabeza, su ritmo guia los latidos de nuestro corazón.
Entre las miradas se cuelan sonrisas tímidas, frases cortas, felicidad. Miro al cielo, las estrellas y la luna son lo único que nos ilumina, lo único que ilumina ese momento tan perfecto. Vuelvo a su mirada, la lluvia cae, pero no nos importa, el momento es nuestro, el Mundo es nuestro.
Una caricia. Un suspiro. Una canción. Un momento. Un beso. Él, nada más.

viernes, 15 de junio de 2012

Fuego



El fuego ha quemado mis ganas de seguir adelante, ha convertido en cenizas todos mis sueños, mis ilusiones, mis ambiciones, lo ha reducido a la nada.  El calor ha hecho que se duerman mis sentidos, obligándome a vivir a oscuras, a guiarme a ciegas, a perderme en mi propia vida. Las llamas me persiguen, en cada paso que doy, me van pisando los talones, y no puedo correr más rápido. El humo me asfixia cuando intento llegar alto, haciéndome arrastrarme para poder seguir adelante, con las llamas a milímetros de mi, a mis espaldas. Todo es rojo, todo es negro. No hay agua, se ha evaporado, no hay esperanzas, se han esfumado. El fuego se va haciendo cada vez más grande y yo me siento cada vez más pequeña. Las ramas en las que me podía apoyar se han ido, ya no están. Quizá se las llevó el fuego, quizá las aparté sin darme cuenta. El viento hace que el monstruo llameante me alcance, que me engulla, sin que pueda hacer nada. No puedo con él, es superior a mi, como todo, no soy nada. Lo peor de todo, es que ese fuego lo he provocado yo, poco a poco, sin darme cuenta, sin darle importancia a una pequeña llama de una insignificante vela, llamada pasado. Pero la he alimentado con mis mentiras, mi poca autoestima y mi falta de voluntad. Esa diminuta vela ha acabado conmigo. Lo podía haber parado, ahora ya es demasiado tarde.

sábado, 9 de junio de 2012

Tentación


Apaga las luces, enciende tu mirada. Con el corazón  a mil, sonrisas en la cara.
Pequeños destellos alumbran la sala, la música inunda el ambiente, no sabemos nada.
Nos encontramos perdidos, nos cogemos a tientas, el tacto de la seda, el último rayo de sol  alumbra lo que empieza.
Pieza por pieza, creamos esta historia, despacio, sin prisa, nos dejamos llevar por la brisa de la noche, que nos engulle, la oscuridad, la sensación de estar viviendo, de poder volar.
Camino lentamente, tus brazos me rodean, cierro los ojos sin dudarlo, nuestros labios se besan, como nunca, como siempre, deseando lo que se desea.
''No finjo, princesa, fuimos lo que fuimos y el pasado no regresa.''
Te aparto, me miras, sonrío a escondidas, marcho por los pasillos, acariciando las falsas mentiras. La luz de la luna ilumina mi camino, camino frío, pero en el sendero se que ando contigo.
Me sigues, me buscas,  me tienes,  siempre me tendrás. Que aunque caiga, si es contigo, me vuelvo a levantar, y es verdad, que no existen dos si uno no quiere, que mi uno ya está escrito, que sin ti mi uno muere.
No voy armada, mi única arma es el estar enamorada. Cierra los ojos, ciegamente ves que no ves nada. No nades, no te ahogas, no flotas en el agua, flotas en la nube de sensaciones que creas con tus miradas.
Confía en mi, nos faltó tiempo, nos sobraron palabras, lo rápido debe ser mas  lento y las palabras más claras, a caladas, no quiero frases quiero realidades,  que el tiempo en tanto que mata promesas olvida verdades. Que lo dicho se lo lleva el viento, que lo hecho se lo queda el tiempo, que no miento si digo que en el centro encuentro más amor que sufrimiento.
No desistas, soy un mapa abierto que señala lo concreto, mis movimientos los conoces, hasta el más mínimo defecto, lo ves perfecto, mi decreto, tu  perdición, no hay secretos, tentación.
Tras esa puerta de madera se encuentran todos nuestros sueños, yo ya he entrado, te toca  a ti ver todo lo que tanto has esperado.
Las chispas de la felicidad te saltan por el cuerpo, cara a cara, tu mirada, tú,  me tienes atrapada. Tu respiración me susurra, tu corazón me grita, dinamita, que lo que tenga que  ocurrir ocurra sin previa cita.
Mano a mano, se libra una batalla de sentimientos, tú y yo, vivos en vida, muertos en celos, mi felicidad, tus pensamientos, la hora de la verdad, momentos perfectos que hacen creer que no es nada real.  ''Pequeño,  si esto es un sueño, no quiero despertar. Le echo valor, le pongo empeño, que nuestra realidad sea soñar.''
Nuestros dedos se entrelazan, la luz desaparece, lentamente, el pulso crece, nuestras sombras se estremecen.

Lo que es, es, y lo que no fue, no pudo ser, desaparecer, sentir lo nunca sentido, respiro, soy lo que soy, y lo que no soy no lo he sido, te miro, lo malo ha desaparecido, soy feliz, contigo.

domingo, 3 de junio de 2012

El horizonte


Miras al horizonte, esa fina línea que separa el cielo del infierno, un infierno también llamado ''Tierra''. Está tan lejos y a la vez tan cerca, puedes llegar a tocarlo con la yema de tus dedos, tan solo estirando un brazo, y sin embargo no llegas a alcanzarlo ni corriendo con todas tus fuerzas. El sol se esconde detrás de ese inmenso abismo, la oscuridad, las tinieblas, los miedos se encuentran allí, en lo desconocido. Los atardeceres más preciosos han ocurrido en ese lugar, los arco iris más perfectos han tenido su fin en esa recta, los ''te quiero hasta donde alcanza el horizonte'', las veces en las te quedas mirando a la nada, pensando en todo, sintiendo mucho, viviendo poco.
Y sonríes como una idiota, creándote historias con la persona a la que más quieres en la cabeza, imaginando un mundo juntos, una felicidad inexistente que te llena completamente, pero te chocas con la realidad, y en la realidad no le tienes, no tienes nada, que son solo simples ilusiones. Y entonces te das cuenta de que eres alguien insignificante en el mundo, que nunca vas a ser querido por nadie, que te pierdes en la multitud de gente con el corazón roto, con tristes promesas sin cumplir, con sueños olvidados, con falsas esperanzas. No eres nadie, tan solo un pequeño punto que se pierde en el horizonte.

sábado, 2 de junio de 2012

La noche es joven, como nosotros


La noche es joven, como nosotros. La brisa del verano grita nuestro nombre, vamos a dejarnos llevar, vamos a hacerle caso a nuestro corazón, vamos a silenciar nuestra conciencia, vamos a dejar los rencores a un lado, vamos a empezar a volar. Vamos aprovechar cada instante, vamos a comernos el mundo, vamos a ser felices, a vivir cada día como si fuese el último, pues tal vez lo sea. Vamos a tatuarnos una sonrisa en la cara, vamos a hacer lo que nunca nadie ha hecho, vamos a cometer locuras de las que nuca nos arrepentiremos. Porque para eso está la vida, para hacer los sueños realidad, para sentir únicamente lo bueno y guardarlo como recuerdo, para olvidar lo malo, para ser quien realmente eres, sin importar lo que piensen, sin importar lo que digan. Tú eres tú, y nadie va a cambiar eso. El calor del verano te trae buenos recuerdos, la música te llena de sensaciones únicas, risas de fondo que se confunden con las olas del mal, unas guitarras te llenan de calma, corres, sientes el viento en la cara, frenas brúscamente, coges aire, cierras los ojos, eres libre.