lunes, 22 de abril de 2013

Tu piel II



Déjame ahogarme en mis tormentas,
y que esas gotas de lluvia caigan y resbalen
por tu piel.
Que donde acabe, empiece yo,
que sanen tus heridas con las mías.
Apaga la luz y déjame perderme en tu oscuridad.
Déjame perderme entre tus brazos,
tranquila,
no quiero encontrarme.
Cógeme fuerte y no me sueltes, no lo hagas nunca,
abrázame como siempre, como fuimos.
Y que solo seamos una,
Yo.
Tu piel.



jueves, 18 de abril de 2013

Bienvenidos a mi caos


Volver a la misma rutina, donde yo no me encuentro encima del mundo, sino que el mundo se apoya encima de mis hombros, dejando todo su peso caer sobre mi. Y me pesa, me hunde.
Y repetir la misma historia, distintos argumentos, mismas bocas. Poner el futuro por delante del presente y perder el momento, perderlo. Dejar pasar lo que tienes entre tus manos, lo que rodeas con tus brazos, lo que un día besaste con tus labios. Por idiota. ‘’Tempus fugit’’.
Volver a sonreír aunque todo vaya en contra, pero esta vez por otros motivos. Que lo que antes ocupaba toda tu cabeza, todos los segundos de tus días ahora se quede en un simple folio apilado entre otros miles, que ahora ocupe tu cabeza un fondo negro, oscuro. Que tus sonrisas cambien de nombre y apellidos, y que ya no sepas cuales son las verdaderas de tanto fingir felicidad.
Y decir: ‘’Tú sueñas con ella mientras ella besa a otra.’’ Que soy joven, pero no idiota.
Y querer besarle, constantemente. Y que ese ‘’besarle’’ se torne a un plural.
Que no haya una noche que no llueva, ni una mañana que no piense ‘’hoy va a ser un buen día’’, y me mienta. Y mezclar el odio con el deseo, coger ese tornado de sentimientos, tan juntos y tan borrosos, y mandarlos a todos bien lejos. Y convertirte en piedra.
Y , aún así, romperte. Que llegue cualquier diamante y te rompa. Perder todos y cada uno de tus trozos, y no saber cómo encontrarlos, no saber encontrarte. Simplemente, dejarte ir, dejar que te rompas. Dejarte romper.
Porque a veces es mejor así, ser el lado que sufre y a la vez el lado más fuerte, el que grita en silencio, que traga y que calla, ser tú tu única razón por hacer las cosas mal sabiendo perfectamente que estás haciendo lo correcto, todo por salvar al otro lado.
Y es que hay guerras que se ganan perdiendo.
Y entre sonrisas sinceras, lágrimas depresivas, risas alegres, bajones repentinos, momentos de pensar ‘’no podría ser más feliz, todo me está saliendo bien’’ y que al segundo se den la vuelta las cosas y querer mandarlo todo a la mierda, abrazos interminables, respuestas secas, miradas esperanzadoras y despedidas, yo ya no sé qué hacer conmigo.
Así que me dedico a borrar absolutamente todo de mi cabeza, dejarla completamente en blanco.
Y me limito a seguir respirando.
Simplemente.
Bienvenidos a mi caos.

lunes, 15 de abril de 2013

Atrévete

Ven, encuéntrame,
perdida entre mil recuerdos que no sé cómo olvidar,
que sé que nunca van a morir,
al contrario que mis suspiros,
que todo nuestro orden.
Y grito en silencio que el tiempo me salve,
me lleve, me arrastre, me guíe, me harte,
o simplemente, que me vuelva loca.
Me mate, por dentro,
ya que por fuera no lo hace.
Arriésgate ahora, quiéreme,
en este desorden que hemos montado,
cuando nuestra vida esté patas arriba,
entonces atrévete a quererme.

domingo, 14 de abril de 2013

Tu piel.

Nos vimos a oscuras, con los ojos cerrados,
como todo lo que hacemos, sin ver.
No vemos lo que tenemos, lo que tuvimos o lo que tendremos,
quizá sea por el alcohol, la noche, el tiempo, las heridas,
o quizá sea porque simplemente, no queremos ver.
Esperar, mientras nos curamos de todas las tormentas,
y que nuestras cicatrices nos digan todo por lo que hemos pasado.
Que tu piel me diga que estarás bien,
que tus manos me digan que no me has fallado.
Y mientras tanto, recuerdos opacos,
entre sábanas, dieciséis, dos, veintitrés, Madrid, noche y perdida.
Guardados en cajones ocultos,
nuestros. Simplemente,
tu piel.


miércoles, 10 de abril de 2013

Simples recuerdos


Ya salieron todas las nubes, que llenaron el cielo entero cubriéndolo con un manto que se iba tornando cada vez más y más oscuro hasta convertirse en negro, ya lloraron todo lo que tenían que llorar hasta inundar entera la Tierra, ya ahogaron todas las penas en sus tormentas y tempestades, llenas de rayos que rompieron el silencio y las palabras, que abrieron esas heridas que se creían cerradas hace ya mucho tiempo, ya llenaron la superficie de niebla haciendo completamente borroso todo lo que encontraban a su paso, ya alcanzaron esas nubes hasta donde alcanza la vista, hasta el final de aquella línea infinita a la que llamamos ‘’horizonte’’.
Pero entonces fue cuando, entre esas miles y miles de nubes deprimentemente oscuras se abrió una brecha, por la que pudo pasar el sol, que hizo que se evaporase la lluvia, que desaparecieran todas las nubes, que trajo consigo la esperanza.
Y entonces cesaron las tormentas, todas y cada una de las heridas abiertas cicatrizaron, dejando únicamente una cicatriz de el daño que hubo, y el daño que se ha llegado a curar, y cesó el ruido de las miles de gotas de agua chocando con la tierra haciendo que llegase el silencio y la calma, se fue la niebla que dificultaba la visión haciéndolo todo mucho más claro, el cielo azul y los rayos brillantes del sol lo iluminaban todo.
Y ahí me encontraba yo, recordando todas esas miles de tormentas junto con sus rayos que me habían ahogado, y me habían destrozado, mientras miraba mis cicatrices  con una sonrisa de victoria en la cara y ganas de empezar a hacer las cosas bien. Lo malo eran simples recuerdos, lo bueno estaba empezando, el sol comenzaba a brillar, ese sol que me calentaba después de aquellos fríos días.

Que mi música suba.


Tras largas horas delante de un folio en blanco, miles de ideas que han rondado por mi cabeza pero que nunca han llegado a ser escritas, unas cuantas tormentas, bolas de papel tiradas por el suelo con miles de historias sin acabar, o terminadas, pero que nunca verán la luz, unos cuantos vasos de café vacíos y mucho, mucho cansancio, he decidido que voy a escribir lo que pienso.
Sin borrar nada, simplemente, lo que se me pase ahora mismo por la cabeza.
Y lo mejor de todo esto es que ahora mismo tengo la cabeza en blanco y una sonrisa de hija de puta en la cara. Y me encanta.
Porque es la primera vez en mucho tiempo que no le estoy dando vueltas a nada, no me rallo, no busco segundas, no vacilo, simplemente, no pienso. Y también hacía mucho que no tenía una sonrisa tan convincente ni que reflejase tan bien cómo me siento. Porque me siento bien, jodidamente bien.
Y ahora es cuando se debe pensar ‘’¿Por qué?’’, pues ni yo lo sé.
Me he dado cuenta de que lo único que vale en esta vida es ser feliz, pase lo que pase, hagas lo que hagas, estés donde estés, intenta ser feliz. Siempre.
Y yo ahora mismo soy feliz, viviendo mis miles de historias, con mis secretos y mis verdades, mis días y mis noches, cada uno con su mundo, a los de siempre y donde siempre, con mis mentiras piadosas, mi presente por delante y mi pasado atrás, mi futuro sin planear en exceso, esa sinceridad necesaria, mi música y mis ganas de comerme el mundo.
Apagando mi vida cuando mi ánimo baje.
Encendiendo mi vida cuando mi música suba.
Y que mi música suba.

martes, 2 de abril de 2013

Pequeña de ojos tristes

Abrázame, y no me sueltes jamás,
pequeña de ojos tristes.
Retenme fuerte y verás,
cómo sanan todas tus cicatrices.

Y sonríe entre mis brazos,
no quiero que te vuelvas a romper.
Pues voy a unir todos tus pedazos,
hasta que solo lo bueno puedas ver.

Y en esta noche apagada,
se verá como nunca tu sonrisa.
Clara, preciosa, como tu mirada,
y sin quererlo, se escapará tu risa.

Porque estoy ahí, no pienso irme,
aunque no me veas, estoy contigo.
Vamos a mantenernos en tierra firme,
si tú lo consigues, yo lo consigo.

Quiero que seas feliz, 
eso para mi es lo primero,
no me vale ''tuve un desliz'',
no me vale ningún ''Pero''.