domingo, 30 de septiembre de 2012

Vivir


La vida, ¿Qué coño sabré yo de ella? Solo soy una niña, como cualquiera, perdida. Una chica corriente, una más entre la multitud, que necesita encontrarse. Una chica que busca respuestas, como todos, que no las encuentra. Un número entre millones que se pierde en un montón de papeles de nombres, direcciones, historias, anécdotas, relatos. Un minúsculo punto en la inmensidad de este balón de mierda al que llamamos ''Tierra''. Solo soy una más, una menos. Un puñado de letras que le es indiferente a los millones de personas que ocupan este mundo, o debería decir ''Infierno del cielo''. Pues es lo que es, un planeta entre miles, situado en ese cielo o ''paraíso'', con aspecto de infierno, que vamos destruyendo segundo tras segundo. Solo soy una persona con ambiciones, ilusiones, sueños, amistades, y sentimientos. Una mirada más, un corazón, un cuerpo que solo consume oxígeno y desgasta vida. Una voz que puede resultarte familiar, que puede irritarte, que puede calmarte. Un puñado de pensamientos que nunca van a salir a la luz. Una estrella que brilla a momentos, que parpadea intermitentemente. Un día soy feliz, positiva, estoy en la cima del mundo, me siento inmortal. Al día siguiente he caído lo más profundo que se puede llegar, soy negativa, depresiva, desequilibrada. Soy, como muchos, realista. Ni positiva ni negativa, realista. Pero me doy cuenta de que la realidad es una mierda, injusta y desigual. Pero sigo adelante, porque, al fin y al cabo, es lo que toca. ¿Que no tengo ni puta idea de lo que hablo? Puede ser. A penas he vivido, pero lo poco que he hecho con mi vida, en mi vida, me ha valido para darme cuenta de que todo vale, todo cuesta, nada es fácil, y nada es justo para nadie. Que hay que ser quien quieres ser, y no quien quieren que seas. Ser tú, y nada más, nadie más. Que la vida es muy puta y las trampas no estás prohibidas, que no se puede confiar en nadie, ni en tu propia sombra, que todo lo bueno se acaba, que nada dura para siempre, que no hay que pasarse de listo, pues siempre habrá alguien mejor que tú. Que no hay que pasarse de ralladas, que siempre habrá alguien más jodido que tú. Que si no muerdes, te muerden. Que hay que vivir cada día como si fuese el último, pues tal vez lo sea. Que el corazón puede a la razón, y que el amor no existe, solo son ilusiones. Que las promesas no se cumplen, que lo puedes perder todo en un instante, pero quien no arriesga no gana. Que vivir puede ser lo más simple, o lo más complejo. Que todo depende de cómo enfoques las situaciones, con una sonrisa en la cara o con lágrimas en los ojos. Que la música es lo único que me mantiene con vida. Que más vale prevenir que curar. Que te pueden hacer mucho daño físicamente, pero más aun psicológicamente. Que eres como eres y nadie te va a cambiar. Que se puede estar jodido un día, pero no una vida, no vale la pena. Que hay que llorar de alegría en los buenos momentos, y sonreirle a los malos momentos. Que, al fin y al cabo, no somos nadie.



Quemar mi pasado, crear mi futuro. Un futuro basado en sueños, en deseos, en ilusiones. Pero tambien en realidades. Un futuro tan lejano como la muerte, o tan cercano. No lo sé. En realidad, no sé nada sobre nada, solo sé lo que quiero saber, que es poco. No sé mi principio ni sé mi final, no sé quien soy, no sé qué hay después del horizonte, qué hay detras de cada paso que doy. Pero hay una cosa de la que estoy totalmente segura. De lo que quiero, de que te quiero.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Pensar.

''A veces es bueno pararse a pensar, y centrarse en uno mismo'' dicen, yo creo que eso es un completo error. Cuando piensas, le das vueltas a cosas, y cuando le das demasiadas vueltas a las cosas, te rallas. Y eso nunca es bueno. Tengo el gran defecto de no hacerme caso a mi misma, de no aprender de mis errores, de no hacer caso a mis propios consejos, y por eso me rallo. Demasiado.
Y escribiendo también me rallo, pero no voy a dejarlo por ello. Quizá desconectar sea lo mejor, quizá no. No lo sé.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Placeres

Una sonrisa de felicidad en medio de un beso, escuchar el latir de su corazón tumbada en su pecho, olvidar tus problemas, tirar peso, llegar a la cima de tu vida, tocar techo. Caminar por la arena de la playa descalza, no contar el milímetro, contar al alza. Respiración entrecortada, noche desenfrenada, secretos nocturnos, que nadie sepa nada. Un abrazo en cualquier momento, lo que te jode que pase rápido, que pase lento, que te diga que te quiero y que me maten si te miento, que nos sobren las palabras, que se hable el pensamiento. Sentir que la adrenalina te recorre todo el cuerpo, sentir la ilusión viva cuando creías que había muerto, vivir de sueños, soñar despierto, nombrar a cada momento a su lado como perfecto. Sonreirle a la vida despreciando a la muerte, nunca derrumbarse, intentar ser fuerte, cruzar cielo y tierra solo para poder verte, hacer lo imposible, tentar a la suerte. Un escalofrío de felicidad, mirarte a los ojos y no ver maldad. Una brisa fresca en un desierto, un abrazo cálido en invierno, pasar en un momento de veterano a experto, querer hacer cada momento a su lado eterno. Recordar lo bueno de cada instante, y cuando el mal de el cante, que sea ameno. Llevar la música en la cabeza, en el corazón, cantar y bailar sin rumbo y razón, ponerle a cada momento la única canción  que defina lo que sientes a la perfección. Olvidar los rencores, todos somos soñadores, en la vida no hay ganadores, no hay buenos ni mejores, no juzgues los colores, somos todos perdedores. Porque nada es justo, nunca encuentro lo que busco, pero si no encajo me ajusto, sin hacer movimiento brusco. Creer lo increíble, porque de eso va la vida, de arriesgarse cuando no debes, de encontrar en la nada salida. Asumir los peores momentos, ya nos tocará estar contentos, dejémonos de abatimientos, hagamos realidad nuestros pensamientos. Tenderle tu mano al débil, reírte en la cara del fuerte, si quieres puedes ser hábil, si buscas puedes  hallar suerte. ¿Que voy a ir al cielo? Ni haciendo eses, el infierno me lo gane a pulso hace meses, vendrás conmigo como me beses, no ceses,  sé que no eres lo que pareces.