lunes, 28 de enero de 2013

A veces


A veces estamos tristes, y no sabemos porqué. Simplemente, necesitamos estar solos, o quizá acompañados por tan solo una persona, o varias. No sé. A veces lloramos sin necesidad, sin motivo aparente, o por mil y un motivos, pero simplemente, lloramos. Puede que eso nos sirva para desahogarnos, para soltar toda la rabia que llevamos dentro, para dejar de guardarnos las cosas y sacarlas a fuera, para darnos cuenta de que estamos rotos, para liberarnos de nosotros mismos. Pero al fin y al cabo, son solo lágrimas. Gotas de dolor que resbalan desde nuestros ojos bajando por nuestras serias comisuras de los labios, que nos mojan, y que no van a arreglar nada. Solo son eso, nada. A veces, tragamos, y aguantamos, y explotamos. Y no nos matamos porque no hay valor, o ganas. A veces simplemente queremos gritar, con todas nuestras fuerzas, hasta que ya no nos quede ni un suspiro de voz, soltar toda la rabia que llevamos dentro, perder la voz y la conciencia con tal de no recordar.A veces necesitamos estar solos, aun rodeados de gente, nos sentimos solos, y lo necesitamos, perdernos en nuestros propios pensamientos en nuestras propias ideas y encontrarnos en la locura, la desesperación, o en la absoluta cordura. A veces nos dan miles de argumentos, de palabras bien ordenadas en frases profundas, argumentos existenciales e intentos de esperanza forzados cuando lo único que necesitamos un abrazo, uno de esos abrazos que no te gustaría que acabasen nunca, agarrar a la otra persona con todas tus fuerzas y liberar el dolor que levas dentro, solo eso. A veces ni nos reconocemos, no sabemos quienes somos ni cómo hemos llegado a ser así, porqué pensamos todas esas cosas, cómo hemos podido cambiar tanto en tan poco tiempo, como ya no somos para nada quienes éramos hace escasos años.
A veces pensamos demasiado.
A veces, pensar no es bueno.

miércoles, 23 de enero de 2013

¿Eres feliz?

Alguien me preguntó una vez ''¿Eres feliz?''
En ese instante, no supe qué responderle.
Y es que, en realidad, nadie sabe qué es verdaderamente la felicidad.
Porque la felicidad puede serlo todo, o nada.
Puede ser lo que veas nada más nacer, o lo último que sientas antes de morir.
Puede ser la persona que llevas toda tu vida buscando, o un simple parpadeo.
Puede ser encontrar lo perdido, o perder lo que un día encontraste.
Puede ser todo en lo que piensas, o lo que nunca imaginarías.
Puede ser toda una vida de recuerdos o un simple suspiro.
Y es que, en el fondo, puede que ni la felicidad exista.
Así que, tras unos minutos, le respondí:
''Puede que ahora mismo esté siendo feliz y ni me de cuenta.
Puede que nunca llegue a ser feliz y sin embargo viva como si lo fuera.
Puede que busque la felicidad como una meta en mi vida o que no quiera alcanzar nunca esa meta.
De todas formas, el que yo sea feliz o no, ¿A quién le importa?''

lunes, 21 de enero de 2013

Abrió los ojos.


Sentía su presencia a mi lado, su olor en mi almohada, y su respiración a milímetros de mi. Y me decidí a abrir los ojos, y en efecto, allí estaba. No pude evitar acariciarle la cara, preciosa, como siempre, mientras le miraba con gesto de felicidad. Entonces, una sonrisa apareció en su boca, que me hizo morir de amor. Abrió los ojos aún sonriendo y, sin mediar palabra, me besó.
Y entonces desperté.

martes, 8 de enero de 2013

Ego

Vamos a jugar a un juego, tú te callas y yo me muevo. Vamos a fingir que fallo, aunque me callo y crees que puedo. Vamos a contar historias, rodemos norias, venzamos al miedo, vamos a romper el hielo, subir al cielo, quemar el fuego. Vamos a crear promesas, somos presas de mi propio ego. Vamos a volar alto, y de un salto, llegar al suelo. Vamos a hacerlo todo, vamos a no hacer nada, codo con codo, mirada a mirada.

Voy a desafiarte, voy a hacerte las más preciosas promesas, quiero enamorarte, y no pienso dejarte si no cesas. Con mil palabras voy a crearte un mundo, donde solo exista la perfección, voy a hacerte creer que sin ti, yo me hundo, voy a describirnos con tan solo una canción. Voy a hacerte sentir totalmente diferente, sentirte el centro de mi vida, ser la única persona que creas que está en mi mente, que mi dedicación a ti no se mida. Voy a hacer que no puedas olvidarme, aparecer hasta en tus más lejanos pensamientos, voy a hacer que nunca dejes de mirarme, que imagines mi mirada incluso a miles de metros. Voy a hacer que te mueras por tenerme, que te sientas extraña pero felizmente diferente, que sufras al imaginar perderme, que creas que te veo única entre toda la gente. Voy a hacer de mi tu meta a conseguir, de ti mi creencia en las sonrisas, absolutamente nunca te voy a hacer sufrir, vamos a hacer las cosas bien, sin prisas. Voy a conseguir lo que nunca nadie ha conseguido, voy a cogerte y no soltarte, voy a devolverte la confianza que has perdido, creerás que por ti he dejado mi vida a parte.
Pienso llenarte la cabeza de ilusiones, a cada una más perfecta, pienso darte mil y una razones para que confíes en mi, y sé que no verás ninguna incorrecta. Pienso llegar a conquistarte, hasta que no creas en nadie más que en mi, y que al final con solo mirarte, entiendas lo que te quiero decir.
Entré en tu vida por diversión, sin sentimientos ni buenas intenciones, ahora me voy, sin compasión, tranquila, no te pido que me perdones.

lunes, 7 de enero de 2013

Tabaco y café

-Ella es como el tabaco, cuando lo tienes y mientras lo estás fumando, eres feliz. Es una adicción que te está matando poco a poco, pero no te das cuenta, simplemente lo disfrutas, porque eso te hace feliz. Pero cuando ves se que te acaba, haces lo que sea por conseguir más, porque necesitas más, porque no quieres que esa felicidad acabe nunca. Y sigues comprando. Y al final todo esto te sale caro, llevas ya demasiado tiempo fumando, el cáncer ya lo tienes asegurado, y piensas: ¿Para qué dejarlo si al fin y al cabo voy a morir igual? Ya te has enganchado y no puedes vivir sin el tabaco, sin ella.

-Pero, ¿Y si aparece algo que te cree más adicción que el tabaco? El café, por ejemplo. Hace que te olvides de fumar, que salgas de la mala vida, te llena completamente y no te mata sin tú saberlo, tan solo te mantiene despierta, atenta a la realidad. ¿No crees que deberías apagar de una vez ese cigarro que no hace más que destrozarte por dentro y buscar una taza de café?

-El problema es que tendría que esperar a que se hiciera el café, y se enfriara, para poder disfrutarlo. Mientras que el cigarro solo me basta con encenderlo. Porque la adicción la necesito ahora, no en un tiempo. No puedo esperar a ese café que no se cuando llegará.

-El problema es que prefieres la facilidad del tabaco, aunque te mate, que la espera del café, de algo mejor, que te mantenga con vida. ''Lo bueno se hace esperar'', ¿No crees que el esperar a que se enfríe el café, esperar a que llegue esa persona que te llene, valdrá la pena? Ten paciencia, deja que se enfríe.

-Quiero esperar ese café, y le esperaré todo lo que haga falta, porque sé que valdrá la pena, que hará que me olvide completamente de este y todos los cigarrillos de mi vida. Pero mientras espero.. ¿Sabes qué?

-Dime.

-Mientras espero, fumaré cigarrillos.

Como idiotas, como siempre


¿Y si volvemos a ese día?
Nada va mal, todo es perfecto, a veces pienso '¿Esto es real?' pues no tiene ningún defecto.
Te propongo una historia, volver a conocernos, si hacemos memoria, volver a ese lugar, volver a vernos.
Solo por un día, solo aquellos instantes, revivir lo que sentía, revivir ese ''antes''.
Una mañana levantarnos, con una sonrisa en la cara, volvamos a encontrarnos sin importarnos nada. Sonreír a una pantalla, ''hoy es el día'' repite tu cabeza constantemente, ''vaya a donde vaya, destacará entre toda la gente''. En mi mente se repite esa canción, ¿Dónde has estado toda mi vida?, que nadie te mida, eres la jodida perfección. Esos nervios que me llenaban, esas ganas de alcanzarte, el sol del verano me cegaba, había conseguido encontrarte. En un instante, verte acercarte, que el mundo se detenga en un solo momento, como hizo con solo mirarte, dejándome sin tipo de argumento. La sonrisa de mi cara que no desaparecía, silencios incómodos que no existían, así nos pasamos todo el día, miradas iluminadas que entre suspiros decían:
Tanto tiempo buscándote y tú me has encontrado, y aún esperándote, eres mejor de lo que en mi vida habría imaginado.
Como en una película irreal, la brisa del verano nos llenaba, todo era especial, nada iba mal, sucedió el día que tanto esperaba. ¿Recuerdas esa sensación de decir ''qué estoy haciendo''? en nuestra imaginación, todo había sido como estaba sucediendo. Y sonreíamos, como idiotas, como siempre, nos divertíamos, no existía más gente, que nosotras, lo que queríamos se notaba en el ambiente, esta historia no miente, vivíamos, nos sentíamos inconscientemente.
Volver a la primera mirada, donde nos lo dijimos todo, donde no dijimos nada. Volver a la primera sonrisa, que iluminaba la sala, donde no existía la prisa. Volver al primer suspiro, como cuando te miro, porque nada ha cambiado, estás en cada paso dado, cada vez que respiro.Volver a ese primer pensamiento, en el que todo era perfecto, no miento. Volver a aquel día, corazón caliente, presencia fría y multitud de gente.
Aquel lugar, aquel verano, teniéndote delante, me cogiste de la mano, ese momento, ese instante, nada hecho fue en vano.