miércoles, 10 de abril de 2013

Que mi música suba.


Tras largas horas delante de un folio en blanco, miles de ideas que han rondado por mi cabeza pero que nunca han llegado a ser escritas, unas cuantas tormentas, bolas de papel tiradas por el suelo con miles de historias sin acabar, o terminadas, pero que nunca verán la luz, unos cuantos vasos de café vacíos y mucho, mucho cansancio, he decidido que voy a escribir lo que pienso.
Sin borrar nada, simplemente, lo que se me pase ahora mismo por la cabeza.
Y lo mejor de todo esto es que ahora mismo tengo la cabeza en blanco y una sonrisa de hija de puta en la cara. Y me encanta.
Porque es la primera vez en mucho tiempo que no le estoy dando vueltas a nada, no me rallo, no busco segundas, no vacilo, simplemente, no pienso. Y también hacía mucho que no tenía una sonrisa tan convincente ni que reflejase tan bien cómo me siento. Porque me siento bien, jodidamente bien.
Y ahora es cuando se debe pensar ‘’¿Por qué?’’, pues ni yo lo sé.
Me he dado cuenta de que lo único que vale en esta vida es ser feliz, pase lo que pase, hagas lo que hagas, estés donde estés, intenta ser feliz. Siempre.
Y yo ahora mismo soy feliz, viviendo mis miles de historias, con mis secretos y mis verdades, mis días y mis noches, cada uno con su mundo, a los de siempre y donde siempre, con mis mentiras piadosas, mi presente por delante y mi pasado atrás, mi futuro sin planear en exceso, esa sinceridad necesaria, mi música y mis ganas de comerme el mundo.
Apagando mi vida cuando mi ánimo baje.
Encendiendo mi vida cuando mi música suba.
Y que mi música suba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario