sábado, 31 de marzo de 2012
Dos.
Dos, el número de nuestra vida, el número por el que nos guiamos, el número por el que vives. Dos padres que nos dan la vida; dos son los ojos que tenemos, que nos ayudan a ver la vida desde diferentes perspectivas, a vernos a nosotros mismos, ver el mundo; dos son las piernas, que nos sustentan, los brazos que nos impulsan, las manos con las que podemos tocar el cielo; dos son los oídos, con los que podemos escuchar las más hermosas melodías; dos son los movimientos del corazón, que nos mantiene con vida; dos son los caminos a seguir, el bueno y el malo, el que nos dará la felicidad o el que nos perderá en el olvido; dos son los principales sentimientos, amor y odio, incompatibles y a la vez tan semejantes; dos son las personas que se quieren, sean del sexo que sean, el amor es solo uno. Luego llegará una tercera persona que querrá hundirte, pero tres son multitud. Dos son los corazones de dos enamorados, un único sentimiento, dos cuerpos. Solo dos segundos son necesarios para que se junten dos labios, para sentir doscientos escalofríos recorriéndote el cuerpo; dos amigos que te ayudan en los malos momentos, que te hacen reír en los buenos, dos minutos con ellos es suficiente para ser feliz; dos oportunidades de hacerlo bien, de perdonar; dos vidas separadas que no se conocen, y nunca se conocerán; dos miradas que se cruzan, dos manos que se entrelazan, dos suspiros, una esperanza; dos son el cielo y el infierno, el recuerdo y el olvido; el ayer, al que no hay que volver, el mañana, que ya está escrito.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario