martes, 27 de marzo de 2012

El reflejo


Aquella pesadilla le había hecho creer que era algo real, que había sentido y había vivido, acelerando los latidos de su corazón, provocandole el llanto y un despertar brusco.
Yacía en su cama, las lágrimas recorrían su rostro haciendo que su primera visión del día fuese tenue y distorsionada.  Cuando abrió los ojos, una sensación de seguridad le llenó por completo, no había sido más que un sueño. Se levanto, aún temblando, y se miró en el espejo de su habitación. En efecto, ella estaba bien, sana y salva, pero se dio cuenta de que no todo estaba bien.
Miró su figura en el espejo, aquella persona que estaba reflejada, ella, le decía algo con la mirada, algo inquietante, le llamaba. Acercó su mano lentamente hacia el espejo, con miedo, queriendo averiguar qué estaba pasando. El reflejo hizo lo mismo, repitiendo el movimiento hacia ella. Cuando estaba a escasos milímetros del espejo, la silueta reflejada le agarró la mano, de forma rápida y segura, pero no le dejó escapar. Ella se quedó paralizada, no podía ser. Su pesadilla se estaba volviendo a repetir.
La figura de ella misma le arrastró al otro lado del espejo. Todo era oscuro, siniestro, pero lo que más le espantó fue ver que todos sus miedos se encontraban allí, y no podía escapar de ellos.
Miró a la silueta que le había agarrado, con cara de terror, y vio como esta se iba haciendo cada vez más vieja, sin haber disfrutado de su juventud. En ella vio su miedo por desperdiciar su vida, por no aprovechar las oportunidades, por malgastar su tiempo. Vio una oscuridad inmensa, voces, gritos, lugares oscuros de los que no podía escapar. Empezó a olvidar pequeños detalles, que se comvirtieron en grandes recuerdos, pero seguía recordando su miedo a caer en el olvido, a ser ignorante, a no tener un fin en la vida. De repente el suelo se empezó a inclinar, haciéndola resbajar hacia el vacío, viendo su miedo a la muerte muy presente. Se agarró a un saliente, no quería morir, nadie quiere morir. Las lágrimas le impedían ver lo que estaba pasando a su alrededor, como sus miedos se iban cayendo a ese vacío, como todo desaparecía. No logró aguantar mucho agarrada a ese saliente, y, resignada a morir, vio su vida pasar mientras caía a la nada.
Pero la caída fue más corta de lo que esperaba.
Empezó a ser consciente de que seguía viva, pero no tenia el valor de abrir los ojos para saber en que lugar estaba ni para ver más miedos, no quería sufrir mas.
Notó que estaba tumbada, encima de algo blando, ''puede que sean nubes'' pensó, ''puede que esté en el cielo. O quizá este en el infierno, no entiendo lo que pasa''.
No quería seguir con esa sensación de tener la muerte en los talones. Abrió los ojos.
Yacía en su cama,  las lágrimas recorrían su rostro haciendo que su primera visión del día fuese tenue y distorsionada. Parecía un bucle, solo que esta vez fue diferente. Antes de levantarse de la cama, de mirarse al espejo sabiendo que iba a volver a sufrir como nunca antes lo había hecho, se dijo a si misma ''tengo que afrontar mis miedos, luchar contra ellos. Cerrando los ojos y evitándolos, no voy a conseguir nada''. Se levantó decidida, sabiendo que, pasara lo que pasara, lo afrontaría, y lucharía. Se miró en el espejo. La chica del reflejo era ella, pero esta vez era completamente independiente. Le miró a los ojos, transmitía sensación de calma y tranquilidad. Le sonrió, ya no tenia miedo.
''Afronta la realidad, puede que sea mejor de lo que esperas. Inténtalo, se fuerte.''

1 comentario:

  1. Dios, me han entrado escalofríos al leer la entrada. Escribes genial, en serio, transmites mucho con los textos y eso es muy difícil.

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