lunes, 30 de julio de 2012

Las ganas nos pueden


La noche se acerca, corriendo como el viento que me despeina, oscura como nunca, brillante por las luces del cielo, perfecta. Sentada en un banco viendo pasar el tiempo, viendo pasar recuerdos, la lluvia se lleva el presente y deja volar por el aire de la noche la imaginación, que te imagina inconscientemente. Me doy cuenta, con la piel de gallina, miro al horizonte que a penas se divisa entre la oscuridad, me dejo llevar. Recuerdos preciosos, como tu sonrisa en cada beso, como tus ojos color miel que me enganchan como una droga, como tu respiración, como tú. Cientos de kilómetros nos separan, ''demasiados'' dirían, yo digo que la distancia separa personas, no corazones. Pero las ganas nos pueden. Le sonrío a una pantalla, como una idiota, como siempre. Mis pulmones piden el aire que tú respiras, los latidos de mi corazón quieren mezclarse con los tuyos, miradas que se cruzan sin mediar palabra, sonrisas que deslumbran todo a nuestro alrededor, parando el tiempo, acortando las distancias, viviendo.
Saldría corriendo a por ti, saldría de este mundo a cualquier otro, cruzaría el mar nadando, rompería todos esos números que se hacen llamar kilómetros, dejaría a un lado ese momento solo por verte. Quiero atravesar esa pantalla, y estar contigo. Día tras día, hora tras hora, beso tras beso.

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