Enamorarse es de valientes.
O de cobardes, según cómo lo mires.
De todas formas, ¿Qué mas da?
El caso es enamorarse.
De tus labios, de tus ojos,
a primera vista, o a última,
de tu olor, de tu voz,
de tu físico, de tu mente,
desde un principio, o con el tiempo,
de unas palabras dichas en el momento justo,
o del silencio más preciso,
de tu piel, de tu sabor,
en un día, o en una eternidad,
de tu forma de besarme
o de hacerme el amor,
o del simple tacto de tu pelo,
de la forma en que me miras
o tu forma de rodearme con tus brazos,
de tu cuello, de tu lengua,
de lo bien que queda tu cuerpo en mi cama,
de tus manos, de tus caricias,
o por el simple echo de que me haces feliz.
Puedes enamorarme de mil maneras,
o de tan solo una.
De todas formas, ¿Qué mas da?
El caso es enamorarme.
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