lunes, 7 de octubre de 2013

Y aquí me sigo rompiendo, siete veces ya

Y volviendo al tabaco y el café:
http://gritandoensilencioges.blogspot.com.es/2013/01/tabaco-y-cafe.html

-Aquí me encuentro, con un cigarrillo en una mano y una taza de café recién hecho en la otra. Y no sé si darle una calada al cigarro, de estas que te llenan completamente los pulmones o un buen sorbo al café, de estos que te llenan de sabor ¿Qué hago ahora? ¿Qué estoy haciendo?


-Lo sabes, lo sabes demasiado bien. Sabes que necesitas tomarte ese café, pero también que deseas fumarte ese cigarro. Y hay una gran diferencia entre ''necesitar'' y ''desear'', eso que necesitas es lo que más te conviene, lo que te va a hacer más bien, lo que sabes que es lo correcto y, al fin y al cabo, te dará una felicidad más duradera, pero eso que deseas es lo que más quieres y lo que más llama tu atención en este instante, lo que te atrae y por lo que lo dejarías todo, solo por conseguirlo un simple segundo, al fin y al cabo, lo deseas.


-Estoy harta de esta situación, de estar entre el bien el mal, lo correcto y el error, el cielo y el infierno, lo momentáneo y lo duradero. Estoy harta de tener que elegir entre mis dos mayores vicios para siempre acabar igual, hecha una gran mierda.

-Derrama el café, apaga el cigarro, y dame tu mano. Vamos a fugarnos y a dejar todo esto atrás, voy a hacerte feliz sin cigarros ni café, simplemente por mí misma. Vas a ser feliz.


-¿Sin vicios?


-Solo yo.


-¿Para siempre?


-Para siempre.

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