Por todas esas noches en vela, esperando esa respuesta a ese mensaje que nunca llegó, o sin poder dormir porque las lágrimas no te lo permitían, o por darle mil vueltas a las cosas en tu cabeza y desesperarte por no encontrar una solución a tus problemas. Por esos abrazos que, cuando luchabas por que tus lágrimas no se escaparan de tus ojos, hacían que empezara una tormenta interminable. Por esas mentiras que parecían tan reales que se convertían en tu cabeza en verdades, que luego te daban como la realidad en la cara, y te hundían, te destrozaban. Por todos esos sueños que nunca se hicieron realidad o todas esas promesas que nunca se cumplieron, que quedaron en el olvido y que al recordarlo solo te hicieron hundirte cada vez un poco más. Por todas esas sonrisas fingidas o esos ''estoy bien'' que ni tú misma te creías. Por todos ellos.
Por todas esas noches en vela al no querer dormirte por estar hablando con ella, o por pasarla simplemente viendo fotos juntas y sonriéndole como una idiota a una pantalla. Por todos esos momentos en los que te has sentido completamente viva, por hacer lo que te gusta, lo que quieres, lo que te hace sentirte bien. Por todos esos instantes que no querías que se acabaran nunca, que los habrías hecho eternos. Por todas esas sonrisas que te sacaban entre lágrimas, o en los mejores momentos de tu vida. Por todos esos abrazos que sin palabras decían ''no sabes cuanto te he echado de menos''. Por todos ellos.
Por todas estas frases que, al fin y al cabo, solo son recuerdos. Felices y tristes, pero recuerdos.
Por mi felicidad en este instante y mi tristeza pisada, olvidada.
Por todos ellos.
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