miércoles, 27 de febrero de 2013

Pedazos.

''Somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que decimos.''
Es por eso que lo nuestro es nuestro, y de nadie más. Nuestra felicidad, nuestros sentimientos, nuestras alegrías, nuestras decepciones, nuestra libertad, nuestras restricciones, nuestra vida. Nosotros somos de nosotros mismos, de nadie más. Nuestra conciencia en nuestro pesar, nuestras ideas en nuestra cabeza, nuestros escalofríos en nuestro cuerpo, nuestras lágrimas en nuestros ojos, nuestro brillo en nuestra mirada. Porque nadie va a sentir lo que tú sientes, a ver lo que tú ves, a ser quien tú eres.
Y puedes dar pedazos de ti, pequeños trozos de lo que eres a la gente, pero nunca se los des todos a alguien, nunca le entregues a una sola persona todos y cada uno de tus trozos. Nunca. Siempre, deja una parte de ti para ti mismo. Porque, el día que te rompas, el día que te rompan, al menos no te romperás completamente. Porque todavía te quedará esa parte que guardaste para ti mismo, esa parte intacta en la que guardas tus mayores secretos, tus mayores miedos, tus debilidades, tu felicidad. Y podrás camuflarte en esa parte diciendo 'no me han roto, ni nuca lo conseguirán.'


No hay comentarios:

Publicar un comentario