lunes, 4 de febrero de 2013
Él
'Corriendo como nunca, el viento y las miles de gotas de lluvia que caían chocaban con mi cuerpo, empapándome, dificultando mi visión del camino. Las hojas de los árboles completamenete mojadas llenaban el suelo de aquel inmenso parque. El frío del invierno me calaba los huesos y solo se oía el chapoteo de mis pies chocando con cada charco que encontraba a mi paso.
Más veloz que el propio viento, solo tenía una imagen en mi cabeza, su mirada. Y eso hacía que se me escaparan sonrisas entre las bocanadas de aire que cogía.
Levanto la cabeza y diviso entre toda la lluvia, una silueta, y no dudé ni un segundo de su presencia, allí a lo lejos, tan veloz como yo, dirigiéndose hacia mi, con las mismas ganas de encontrarnos, las mismas sonrisas en la cara, los mismos deseos.
El tiempo se me hizo eterno y a la vez se convirtió en un instante, pues cuando quise darme cuenta, esa silueta ya se encontraba parada, inmóvil, con los brazos abiertos, esperando mi llegada. Y cuanto más me acercaba a él, más preciosa podía ver su sonrisa. Sin parar un instante llegué a milímetros de sus brazos, y me lancé a abrazarle.
Le echaba tanto de menos, sus ojos azules, su sonrisa cautivadora, su voz dulce, su pelo oscuro como la noche, a él.
Como si de una película se tratara, nos miramos a los ojos, con una sonrisa sincera en la cara, empapados, debajo de aquella lluvia torrencial, pero sin importarnos nada más que ese simple momento, ese instante. Me acercó a él, cogiéndome de la cintura con una mano y apartando mi pelo con la otra y, como en todos esos momentos tan preciosos de película, me besó. Entonces pensé ''ahora me tocaría despertar, esto es demasiado perfecto para ser real, para que no sea un sueño.'' Pero no fue así. Era real. Estaba con él, como llevaba deseando desde hacia tanto tiempo.'
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