sábado, 16 de febrero de 2013

Pequeña.



Vuela pequeña, vuela bien alto, que desde allí arriba puedan ver tu valor,
y entre el color de tu llanto, que se vea tu luz, que consiga brillar el sol.
Vuela preciosa, y sonríele al mundo, pues tu sonrisa es el más puro amor,
que nadie la borre nunca de tu rostro, sé que lo tienes todo bajo control.

Respira tranquila, serena, en cualquier caída debes levantar la cabeza,
que al fijar la vista,  tus ojos alcancen a ver el cielo, nunca la tierra.
Respira despacio, sin prisa, yo te devolveré la vida, pieza por pieza,
dame paso para cerrar Pandora, y abrir la caja que tu felicidad encierra.

Toma mi mano, cosa, no alcanzo a volar, pero puedo impulsarte bien alto,
y con tan solo un salto llevarte a esas nubes que tus sueños retienen.
Con empeño, ganas y motivos, dejaré que los alcances, yo ya no falto,
se harán realidad, créeme, todos los que has soñado y todos  los que vienen.

No dejaré que te ahogues entre lágrimas, cielo, no al menos lágrimas de tristeza,
cuando la felicidad te inunde, dejaré que te vayas con ella a donde quieras.
Mójate, desahógate, deja que un río de pensamientos llene tu cabeza,
yo estaré ahí contigo siempre, estés como estés, no importan las maneras.

Porque te quiero, siempre lo he hecho, pero ahora te toca quererte a ti,
nunca jamás pierdas la esperanza, sería como perder a tu mejor amigo.
No seguiré con mi vida hasta que después de la tormenta consiga verte sonreír,
y recuerda esto, nunca lo olvides, aunque no me veas, siempre voy a estar ahí, contigo.

1 comentario:

  1. Juro que tus entradas me paran el corazón, Patto, eres genial, no sé cómo una persona puede escribir de esta manera y hacerme sentir así... Sigue como siempre.

    ResponderEliminar