jueves, 14 de marzo de 2013

Me calmo.


Muchas veces odio que llegue la noche, porque con ella llegan mis miedos.
Porque por el día, todo lo apagado que pueda haber en mi, todas las partes oscuras o negras que pueda tener, las ilumina el sol, aún escondiéndose entre las miles de nubes grises que llenan mis ideas, ahí está el sol, haciendo que al menos el más mínimo rallo de su luz llegue a alumbrarme la peor de mis imaginaciones, y haga que desaparezca. El sol, brillante, deslumbrando a cualquier mal pensamiento que pueda tener durante el día. Y me siento a salvo, me siento bien. Porque sé que lo voy a poder ver todo con claridad, y con luz. Que voy a poder ser feliz.
Pero después llega la noche, y ahí no hay nada que hacer. Estoy sola, nadie me puede alumbrar, y no hay sol que me ilumine. Y me apago. Por fuera y por dentro.
Y en el momento en el que me apago, miles de ideas se encienden en mi mente, y empiezan a dar vueltas con todas sus fuerzas, a romperme la cabeza.
‘’Cuando más pensamos, cuando más nos rallamos, es por las noches. Porque nuestro cuerpo está demasiado cansado como para seguir engañándose a sí mismo.’’
Y estas ideas siguen dando por saco, quitándome las fuerzas y haciéndose así más fuertes. Y lo peor es que no puedo hacer absolutamente nada para que paren, para que cesen.
Y cuando ya no puede ir nada peor, cuando ya he acabado conmigo, cuando estoy a punto de explotar, cuando grito en silencio, cuando ya he roto todas mis promesas, cuando ya no me queda nada que perder, cuando la noche ya me ha comido, cuando me ahogo entre lágrimas.
Respiro.
Me calmo.
Me callo.
Apago mi vida.
Y no me vuelvo a encender hasta la mañana siguiente, cuando el sol me alumbre.

1 comentario:

  1. hola, a mi me pasa lo mismo q a vos pero al revés, cada dia cuando abro los ojos creo enloquecer, y cuando comienza a oscurecer me calmo, por eso me pregunto que nos pasa, lo mismo, pero al revés, sera un poco de locura? a lo mejor ya pudiste superarlo, te lo deseo de corazon!!!

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