jueves, 16 de febrero de 2012

Respirar profundo, morir lento

No es fácil respirar si te falta el aire, cayendo al vacío aguantandose las ganas de gritar, gritando en silencio. Un silvido sordo que produce un sonido estridente, una sonrisa ciega que te hace suspirar  recordandote momentos en el olvido, un segundo eterno, sin pausa, sin prisa, un siemple recuerdo. Evitar a tu sombra, esquivar al sol en un desierto, encontrar compañia en la soledad o un simple abrazo en un mundo de odio, de miedo. Despertar durmiendo, estremecerte al saber que lo real no es cierto, parpadear y aparecer en el horizonte, encontrar allí todo, y no saber nada. Sentir calor en el hielo, una estrella con sentimientos, una caricia sin tacto que despierte todos tus sentidos y no signifique nada, que te lo diga todo, un amor invisible al que quieres hasta el punto de convertirlo todo en odio. Un camino sin principio, sin final, desierto y abarrotado. Una tormenta acompañada de la tempestad, avanzando en silencio, retrocediendo. Sonreir por tristeza, quemar el agua, beber el fuego, sentir el vieto, odiar cada momento. Caer del cielo, volar al infierno y encontrar allí el paraiso, no poder verlo. Respirar profundo, morir lento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario