Cuando parece que todo está bien
es cuando más estoy para el arrastre.
Experta en apariencias,
en fingir, en lunas llenas
y pechos vacíos.
En quemar y soplar las cenizas,
en volar sujetando vidas
y hacerlas libres
mientras voy cosiéndome
a las llamas del infierno.
En necesitar -y carecer-
de un latido que no llega
al contrario que esa muerte temprana
que, por desgracia,
siempre vacila una aparición
desde el pie de mi flexo.
En ser marea
y plomo en tus venas,
en convencer a los sentidos
de que la felicidad
no puede llegar más allá de donde
mi aliento les lleve.
Increíble. Me ha encantado. Muchísimo sentimiento y aún más los que transmite. Un besazo, pásate si quieres:)
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