miércoles, 7 de mayo de 2014

Intento de.

Quererla podemos todos, no es difícil.
Pero sé que yo, yo lo hago más que ninguna.

No me habléis de amor si no le habéis visto despertar,
y cómo, mientras se estira entre bostezos,
el mundo empieza a pesar un poco menos.

Y su maldita mirada, no he visto ojos más intensos,
tanto que vacían hasta a la propia luna,
y a la vez llenan de anestesia mis venas.

Ella es ese momento antes del orgasmo,
esa primera bocanada de aire al sacar la cabeza del agua,
esos tres centímetros antes de tocar el suelo
tras una caída libre,
siendo ella el paracaídas.

Que me conozco su voz cantada, gritada y susurrada,
Y sus palabras más sucias, y las más bonitas,
y las más tristes, y las más malas.

Me he apostado la vida por un cielo hipotético,
y mientras respiro a medias, ella juega con la otra mitad
que me mantiene viva.

No sabéis lo que es sentir más miedo que ganas
y aún así saltar al vacío, perder la conciencia,
y acabar en la tranquilidad de su cama.

Que sé lo que es caminar de puntillas sobre su in certeza
mientras me digo: ''Hoy sí, pero, ¿y mañana qué?''
y aún así no soltar cuerda.

Porque ella es el único motivo por el que soy capaz
de romper mis miedos con las manos
y soplarlos hasta que no quede más humo en mis pulmones..

Y qué si soy una loca soñadora
que solo busca dormir sobre su espalda
y contar los lunares que queden
más cerca de los míos.


Porque quererla, podemos todos.

Pero sé que yo, yo lo hago más que ninguna.

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